Idas y vueltas de la obra del túnel Seco y su reapertura tras 25 años

El túnel Hermanos Seco es un histórico paso peatonal subterráneo en Villa María, cerrado desde el año 2000, cuando se construyó el subnivel ferroviario para vehículos, y que 25 años después vuelve a abrirse al público, tras una obra en la que se hicieron reformas y recortes a su estructura original.

En las últimas décadas se propusieron varios proyectos para recuperarlo, pero ninguno prosperó hasta emprenderse una obra de refacción integral en los años recientes.

A continuación, se detalla la cronología y aspectos clave de esta obra: sus anuncios, licitaciones, demoras, reclamos ciudadanos e impacto en la comunidad.

Fechas clave de la obra del túnel Seco

  • Noviembre de 2019: Se anunció un nuevo proyecto municipal para refuncionalizar el túnel Hermanos Seco. Las autoridades locales anticiparon que en 2020 se iniciaría la obra, e incluso se incluyó en el presupuesto municipal 2020 una partida de $3,6 millones destinada a este fin. La idea era habilitar el túnel como conexión peatonal entre el centro de la ciudad y el Parque de la Vida, incorporándolo a una nueva estación de trenes.
  • 2020: Durante 2020 se elaboró el proyecto ejecutivo. En junio de ese año, documentos municipales revelaron que se modificarían los accesos del túnel, reemplazando las antiguas escaleras techadas por rampas y escalinatas más amplias. Para agosto de 2020, autoridades municipales declaraban que el proyecto ya estaba “aprobado y en fase de firma de convenio” con la Nación, previendo habilitar solo un tramo de 6 metros de túnel bajo las vías ferroviarias. (Este plan inicial, muy acotado en longitud, luego sería cuestionado por su escasa puesta en valor del túnel histórico.)
  • 30 de junio de 2021: Se realizó la licitación pública de la obra de refacción. Tres empresas retiraron pliegos, pero finalmente solo la firma Gruppi e Hijos S.A. presentó oferta, cotizando levemente por debajo del presupuesto oficial (aprox. $64,23 millones) financiado por el Ministerio de Obras Públicas de la Nación. La licitación (Nº 05/2021, vía el Instituto Municipal de Inversión) fue encabezada por el entonces intendente interino Pablo Rosso, dado que el intendente electo Martín Gill había asumido un cargo nacional. Rosso destacó en ese acto que el proyecto “tiene como finalidad la construcción de un paso peatonal en una infraestructura histórica… muy esperado por todos”.
  • Agosto de 2021: Comienzo de obra. El contrato –adjudicado a Gruppi– inició formalmente el 5 de agosto de 2021. La obra, con un monto de $64,13 millones de ese momento, prometía “refuncionalizar” el viejo túnel (cerrado hacía décadas) en un plazo de 6 meses. Se cercó un amplio sector de la plaza Pedro Viñas (entorno del túnel) para los trabajos.
  • Inicios de 2022: La ejecución sufrió su primer parate a pocos meses de iniciada. Uno de los motivos fue la falta de permisos: la obra necesitaba la autorización del concesionario ferroviario Nuevo Central Argentino (NCA) para intervenir bajo las vías. Dichos permisos llegaron recién en julio de 2022, lo que permitió reactivar los trabajos en ese momento.
  • 30 de julio de 2022: Con la autorización de NCA en mano, se retomaron las labores. Autoridades municipales recorrieron el lugar (plaza Pedro Viñas) mientras comenzaban tareas de demarcación y construcción de nuevas veredas peatonales y ciclovías vinculadas al túnel. Aun así, el avance no estuvo exento de dificultades.
  • Octubre de 2022: La obra quedó nuevamente paralizada y el contrato con la constructora se rescindió. Para entonces, el proyecto apenas había alcanzado entre un 30% y 40% de avance. La empresa adjudicataria recibió pagos iniciales pero no culminó los trabajos, en medio de un contexto económico adverso (inflación) que desfasó costos y financiamiento.
  • 2023: Durante más de un año entero, la obra permaneció detenida. El túnel siguió vallado, con excavaciones a medio hacer. A mediados de 2023, el panorama era de estancamiento total, sin novedades concretas por parte de las autoridades anteriores.
  • Enero de 2024: Con cambio de gestión municipal (asumió como intendente Eduardo Accastello en diciembre de 2023), se declara prioritaria la finalización del túnel. El 11 de enero, la Secretaria de Infraestructura, Arq. Alejandra Barbero, anunció que la Municipalidad retomaría la obra con recursos y personal propios, luego de más de un año paralizada.
  • 15 de mayo de 2024: La Municipalidad confirmó oficialmente la reactivación de la obra del túnel, con inicio efectivo de tareas en junio de 2024. Se informó que los trabajos tendrían un plazo estimado de 8 a 10 meses para su finalización (En junio retoman la obra del Túnel de los Hermanos Seco). Esta vez la ejecución se encaró con fondos municipales y coordinación directa de la Secretaría de Infraestructura local. Cuadrillas del Corralón Municipal asumirían gran parte de las labores (instalaciones eléctricas, luminarias, veredas, etc.), contratando empresas privadas solo para tareas puntuales como movimientos de suelo y estructuras de hormigón.
  • 10 de junio de 2024: Reinicio efectivo de los trabajos. El intendente Accastello visitó el túnel Hermanos Seco para supervisar el “comienzo de las obras”, que en la etapa inicial incluyeron nivelación, limpieza y movimiento de suelo (El tunel Hermano Seco vuelve a estar en obra para su reapertura). Se trazaron caminerías, desagües pluviales y preparativos para nuevas rampas de acceso. Las autoridades estimaron diez meses de obra desde esa fecha, bajo un esquema de cooperación público-privada (personal municipal más contratistas locales).
  • Fines de 2024: La obra avanzó sostenidamente durante la segunda mitad del año. Para diciembre de 2024, el municipio reportó un avance significativo y el ingreso a la etapa final, acercándose a la meta de reapertura. Se realizaron tareas de hormigonado de estructuras internas y se mejoró el entorno (por ejemplo, pintura de juegos infantiles en la contigua plaza Pedro Viñas, e instalación de nuevos juegos) (El final del túnel está más cerca: 90% de avance y última etapa de obra).
  • Febrero de 2025: El proyecto del Paseo Hermanos Seco (como se denomina el nuevo espacio) está completado en un 90% y en su última fase de obra. El intendente Eduardo Accastello inspeccionó el lugar y destacó que pronto se concretará la reapertura del túnel. Se trata de una intervención urbana financiada íntegramente con fondos municipales en esta etapa final, destinada a integrar el antiguo predio ferrourbanístico con el Parque de la Vida y generar un nuevo paseo público.

Retrasos, cambios en el proyecto y sus motivos

La recuperación del túnel Hermanos Seco ha sido una obra con múltiples retrasos y modificaciones desde su concepción original. Algunos de los hitos y motivos de estos contratiempos fueron:

  • Alcance del proyecto (2020 vs. 2021): El plan anunciado en 2020 contemplaba abrir solo una pequeña sección del túnel (6 metros) bajo las vías, sustituyendo las entradas originales por rampas modernas. Este planteo minimalista generó críticas por parte de defensores del patrimonio, que lo veían más como “una destrucción” parcial que como verdadera puesta en valor. Para 2021, con el aporte del programa nacional, el proyecto tomó un cariz más ambicioso: se habló de un Paseo Hermanos Seco integrando el túnel a un sendero peatonal y ciclovía en todo el predio ferrourbanístico. Es decir, pasó de ser una simple reapertura del viejo pasadizo a una obra urbanística mayor, con nuevos accesos, caminerías y conexión plena entre barrios del centro norte y sur.
  • Demoras administrativas y permisos: Una de las primeras trabas fue la obtención de permisos ferroviarios. Al ubicarse bajo la traza activa del tren de cargas (concesionado a NCA), cualquier intervención requería autorizaciones técnicas. Esto retrasó meses el avance: la obra inició en agosto de 2021 pero quedó detenida a la espera del visto bueno de NCA, que llegó recién en julio de 2022. Hasta no contar con ese permiso, no podía avanzarse en la excavación bajo las vías ni en la reconstrucción de las bocas del túnel.
  • Inflación y desfasaje financiero: Argentina atravesó en 2021-2022 un período de alta inflación que impactó en los costos de la construcción. El exintendente Martín Gill (quien gestionó los fondos nacionales) explicó que hubo una “disparidad entre el proyecto ejecutivo y los plazos de evaluación de los organismos pertinentes”. Este desacople –es decir, la lentitud burocrática frente a la rápida suba de precios– “generó problemas de financiamiento y actualización de precios en un contexto inflacionario”. En otras palabras, el dinero asignado inicialmente perdió valor real y la empresa contratista enfrentó costos muy superiores a los previstos, haciendo inviable continuar con el presupuesto original.
  • Paralización y rescisión (2022): Como consecuencia de lo anterior, la empresa Gruppi detuvo las tareas a mediados de 2022 pese a haberse reanudado. Finalmente, en octubre de 2022 se resolvió el contrato de común acuerdo con el Municipio. Para entonces, las estructuras del túnel estaban a medio construir. Se habían demolido las antiguas escaleras de acceso y abierto zanjas, pero no se llegó a habilitar ningún tramo nuevo. La interrupción prolongada dejó el lugar en un estado precario (ver Impacto en la comunidad).
  • Reformulación en 2024: Tras más de un año de sitio abandonado, la administración entrante en 2024 decidió reformular el plan de obra. En lugar de volver a licitar todo, se optó por terminarlo de manera directa. Se ajustaron aspectos técnicos al presupuesto municipal disponible y se estableció un nuevo cronograma (8-10 meses desde junio 2024). Un cambio notable fue volver a involucrar al personal municipal en la construcción, para reducir costos y depender menos de contratistas externos. Además, la Municipalidad gestionó de forma más autónoma los insumos y la dirección de obra, lo que permitió avanzar sin las demoras de trámites nacionales.
  • Estado actual (2025): Los obstáculos iniciales (permisos, financiamiento) quedaron superados. Al 2025, el proyecto prácticamente concluido difiere del plan de 2020: ahora el túnel será parte de un paseo peatonal permanente, con nuevos accesos rampantes, iluminación LED, senderos seguros y conexión integrada al parque y plazas cercanas. Se espera su inauguración y reapertura completa durante 2025, poniendo fin a más de dos décadas en que el túnel estuvo clausurado.

Pedidos de informes por la obra del túnel

El prolongado atraso de la obra motivó reclamos de vecinos y pedidos de informes de la oposición, a los que el Municipio debió responder:

  • Reclamo de vecinos autoconvocados: Ante la falta de avances, un grupo de vecinos preocupados por el patrimonio y la seguridad se organizaron para exigir explicaciones. El 15 de mayo de 2024, estos vecinos autoconvocados brindaron una conferencia de prensa en la Medioteca municipal, expresando su inconformidad con el manejo de la rehabilitación del túnel. En dicha ocasión recordaron el valor histórico del lugar y plantearon dudas sobre el destino de la obra y los fondos. Solicitaron respuestas concretas sobre cuándo se terminaría la obra inconclusa, ya que estaba anunciada su reanudación pero no veían acciones claras. Este llamado de atención público sumó presión para que las autoridades actualicen el estado del proyecto.
  • Pedido de informe en el Concejo Deliberante: La oposición política local también tomó cartas en el asunto. A fines de enero de 2024, la concejal Natalia González (presidenta del bloque Juntos por el Cambio) presentó un pedido urgente de informe al Ejecutivo municipal sobre la situación de la obra. Solicitó a la Secretaría de Infraestructura un relevamiento de la zona debido a la “situación de peligro” en que se encontraba el área cercada del túnel en pleno centro. González advirtió que la obra llevaba mucho tiempo paralizada y representaba “no solo el deterioro del patrimonio histórico de Villa María, sino también un peligro inminente” para quienes transitan por allí. Describió la presencia de alambres, pozos abiertos, chapas deterioradas y socavones en el terreno, agravados por lluvias, lo cual incrementaba el riesgo para vecinos y especialmente para los niños que juegan en el parque infantil adyacente.
  • Exigencias puntuales de seguridad: En el mismo pedido, los concejales de JxC requirieron medidas inmediatas: tapar o señalizar los pozos, retirar escombros y alambres peligrosos, e iluminar la zona para prevenir accidentes. Además, pidieron al Ejecutivo que informe el plan de reanudación de la obra anunciado días atrás (en referencia a los anuncios de retomar trabajos en 2024). Este pedido formal buscaba dejar constancia institucional de la preocupación y forzar una respuesta oficial.
  • Respuestas oficiales: La nueva gestión municipal respondió más con hechos que con comunicados escritos. Pocas semanas después del pedido de informes, comenzaron las tareas de limpieza en el predio (ya en febrero y marzo 2024 se observó personal removiendo malezas y escombros, anticipando el reinicio). En mayo de 2024 se emitió el anuncio oficial de reactivación en junio (En junio retoman la obra del Túnel de los Hermanos Seco), atendiendo así la principal duda de vecinos y opositores: cuándo se retomaría la obra. Asimismo, la Secretaría de Infraestructura informó públicamente sobre el nuevo esquema de trabajo con personal municipal, como respuesta a las inquietudes sobre cómo se garantizaría la finalización.
  • Transparencia sobre fondos: En paralelo, ex funcionarios brindaron detalles financieros en medios locales para aclarar el destino de los fondos nacionales. El ex tribuno de Cuentas Miguel Maceda hizo públicos los montos invertidos y reintegrados (como se citó antes, $18,4 millones ejecutados y $20 millones devueltos), asegurando que el dinero no gastado fue reintegrado a la Nación. Esta información respondió a la implícita pregunta de vecinos sobre si hubo uso indebido de fondos; según estas cifras oficiales, el dinero no utilizado se devolvió y no se perdió para la ciudad.
  • Compromiso de finalización: Frente a la preocupación ciudadana, el intendente Eduardo Accastello manifestó reiteradamente su compromiso de finalizar el túnel. En reuniones barriales y en la apertura de sesiones del Concejo (marzo 2024), Accastello mencionó el Paseo Hermanos Seco como una prioridad de su gestión. De hecho, el gobierno municipal difundió comunicados a medida que la obra avanzaba, informando por ejemplo cuando se alcanzó el 50% y luego el 90% de ejecución, para mantener al público al tanto. Estas comunicaciones sirvieron como respuesta oficial a las demandas de información, mostrando el progreso concreto en lugar de solo promesas.

Impacto en la comunidad y en el tránsito

La prolongada obra del túnel Hermanos Seco tuvo impactos significativos en la comunidad local, tanto negativos durante su paralización como positivos de cara al futuro:

  • Espacio degradado y peligroso: Mientras la obra estuvo detenida (2022-2023), el área vallada en Plaza Pedro Viñas se convirtió en un punto crítico. Los vecinos vieron cómo un lugar céntrico quedaba abandonado, con excavaciones sin terminar y materiales expuestos. Esto generó malestar y quejas, al tratarse de un sitio histórico que debía embellecerse pero lucía peor que antes. Las familias que frecuentaban el parque infantil contiguo manifestaron preocupación por la seguridad: hubo riesgo de accidentes debido a pozos abiertos y vallas inestables. La concejal Natalia González alertó que la zona se había vuelto “una zona riesgosa”, especialmente tras las lluvias que socavaron la tierra. En resumen, la comunidad experimentó frustración por la demora y temor por las condiciones de abandono, lo cual quedó patente en los reclamos públicos.
  • Tránsito peatonal interrumpido: Desde que el túnel cerró en 2000, los peatones perdieron una vía directa bajo las vías del ferrocarril. La obra prometía devolver esa conexión, pero su tardanza prolongó décadas la falta de paso peatonal. Durante la construcción, tampoco se podía cruzar por el sector, obligando a los peatones y ciclistas a rodear por el paso vehicular a desnivel de Av. Yrigoyen o por otros accesos más alejados. Esto impactó la movilidad urbana: la zona norte y sur del centro permanecieron desconectadas a pie, afectando particularmente a quienes visitan el Parque de la Vida o la estación desde el casco céntrico. En términos de tránsito vehicular, la incidencia fue menor (el túnel es peatonal), pero la obra implicó maquinaria y camiones entrando al predio, con posibles interrupciones momentáneas en calles adyacentes durante suministros de materiales. Principalmente, el impacto fue sobre el tránsito peatonal y recreativo, que quedó restringido hasta la reapertura.
  • Alteración del paisaje urbano: La plaza y el entorno ferrourbanístico cambiaron drásticamente con esta obra. Donde antes había un espacio verde y ruinas históricas cerradas, pasó a haber un obrador con cercas metálicas. Barbero señaló que la paralización “alteró significativamente el paisaje” de la zona. Muchos villamarienses vieron con tristeza cómo uno de sus lugares emblemáticos (el túnel) seguía oculto tras alambrados. No obstante, a medida que la obra se reanudó en 2024, también generó expectativa: los vecinos comenzaron a ver avances concretos (nuevas rampas, senderos) y a ilusionarse con recuperar ese espacio para la comunidad.
  • Participación ciudadana: Un efecto colateral positivo fue la movilización de vecinos y entidades en defensa del patrimonio. La situación del túnel reactivó el interés por la historia local; personas de distintas edades se involucraron, ya sea reclamando o aportando ideas. Esta participación ayudó a mantener el tema en agenda pública y aseguran desde el municipio que servirá para la etapa de uso: hay propuestas de murales, señalética histórica y eventos culturales una vez inaugurado el paseo, nacidas del entusiasmo vecinal por el túnel.
  • Beneficios esperados tras la obra: Cuando el Paseo Hermanos Seco abra al público, se prevén importantes mejoras para la ciudad. En materia de tránsito, la zona ganará un cruce peatonal seguro bajo las vías, evitando que la gente deba desplazarse hasta el paso vehicular. Esto mejorará la conectividad peatonal y ciclista entre el centro y el sector del Parque de la Vida. También se minimizarán riesgos: en lugar de cruzar las vías de forma peligrosa o transitar por veredas angostas junto al tráfico, habrá un trayecto dedicado y protegido. Además, la iluminación y acondicionamiento brindarán mayor seguridad urbana en horarios nocturnos.
  • Impacto comunitario y turístico: El nuevo paseo realzará el valor histórico-cultural del túnel, convirtiéndolo en un atractivo más de Villa María. Se integrará con otros proyectos del predio ferrourbano (como el jardín botánico y el parque) para formar un circuito recreativo. Esto creará un nuevo espacio de encuentro para los habitantes , donde antes había un sector inutilizado. Comerciantes cercanos esperan que un paseo renovado atraiga visitantes y dinamice la actividad en la zona. En palabras de un comunicado municipal, “la obra no solo mejorará la conectividad en la zona, sino que generará un nuevo polo recreativo integrado al Parque de la Vida”. En síntesis, la comunidad villamariense pasará de padecer un lugar abandonado a disfrutar de un espacio público renovado, recuperando parte de su patrimonio y facilitando la circulación.

En conclusión, la historia de la refacción del túnel Hermanos Seco ha sido larga y compleja: comenzó con promesas en 2019-2020, atravesó licitaciones y financiación nacional en 2021, sufrió demoras por permisos e inflación en 2022, quedó frenada en 2023, y finalmente fue rescatada por la gestión local en 2024. Hoy, en 2025, la obra está a punto de concretarse, saldando una deuda con el patrimonio histórico de Villa María. Las lecciones aprendidas incluyen la importancia de planificar con realismo económico, coordinar trámites interjurisdiccionales (Nación, concesionarias) y escuchar los reclamos ciudadanos. Gracias a ello, pronto el túnel Hermanos Seco volverá a estar al servicio de la gente, uniendo barrios y generaciones bajo su bóveda centenaria.


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