
En un paso clave hacia la modernización y la transparencia institucional, el Concejo Deliberante renovó por completo su digesto web para facilitar el acceso a la información pública.
La principal innovación es el “botón de la explicación ciudadana”, una función impulsada por inteligencia artificial que lee, interpreta y resume normativas extensas en un formato ágil y coloquial para los villamarienses.

Juan Pablo Inglese detalló cómo la tecnología no solo agiliza el trabajo legislativo, sino que marca el camino hacia un recinto totalmente despapelizado y la inminente implementación del voto electrónico.
-¿Cómo cambia el acceso a la información con este nuevo digesto municipal frente al que se utilizaba antes?
-El digesto es la base normativa de todas las ordenanzas, vigentes y no vigentes, de la ciudad. Es la herramienta que usan concejales, instituciones y vecinos para conocer sus obligaciones. Antes, si buscabas un tema como “multas”, aparecían distintas ordenanzas desordenadas, de años como 1977 o 1985, con múltiples modificaciones. Era muy difícil encontrar el hilo conductor hasta la última actualización.
La prioridad en esta etapa de modernización fue darle eficiencia y rapidez tanto al trabajo legislativo como al ciudadano. Ahora contamos con filtros que separan las normas vigentes de las que no lo están, y se puede buscar mediante palabras clave sin necesidad de saber el número exacto de la ordenanza. Siguiendo con el ejemplo de las “multas”, hoy el sistema te trae la última modificación del régimen, una breve descripción de los artículos alterados y un historial claro que enlaza a las normativas anteriores con sus respectivos textos en PDF.
-En la plataforma hay una opción que dice “ver PDF” y, al lado, “ver escaneo”. ¿Cumplen la misma función?
-No son lo mismo. El escaneo es la imagen del texto original que incluye las firmas digitales y la foto de la ordenanza protocolizada. Además de estas opciones de visualización, agregamos un filtro cronológico para acotar las búsquedas a períodos determinados (por ejemplo, de 2023 a 2026). Esto simplifica enormemente el trabajo de archivo histórico. Si miramos la ordenanza 8308 del 2026 sobre la tarifa de taxis, podemos ver claramente que deroga la 8218, permitiendo seguir la trazabilidad exacta de la norma.
-Antes, lograr esa trazabilidad requería una búsqueda exhaustiva que muchas veces quedaba en la nada…
-Exactamente, muchas veces no se llegaba. Por eso, lo más novedoso que estamos presentando es la incorporación del botón de la explicación ciudadana. Ante cada ordenanza, este botón convierte los textos técnicos y complejos —como suelen ser los de urbanismo— en un resumen sencillo, destacando los puntos más significativos en un lenguaje claro para el vecino.
Para graficarlo: en el caso de la regulación de animales domésticos, el sistema reduce de forma rápida una ordenanza de 38 páginas a un punteo preciso sobre la tenencia, el funcionamiento del centro de zoonosis y el registro municipal. El ciudadano necesita conocer las ordenanzas para poder cumplirlas. Lo que antes le tomaba cuatro días de búsqueda a un secretario, hoy cualquier estudiante, concejal, colegio profesional o vecino lo resuelve en segundos desde el celular.
-Ese resumen ciudadano recuerda mucho a las respuestas directas que hoy devuelven los buscadores con inteligencia artificial.
-Es que funciona justamente con inteligencia artificial incorporada. Para evitar que el vecino tenga que descargar la ordenanza en PDF y llevarla a una herramienta externa para tratar de entenderla, nuestro sistema ya leyó todas las ordenanzas y genera la explicación directamente en la misma pantalla.

-¿Cómo fue el proceso de incorporar e interpretar las 9.000 ordenanzas históricas? ¿Partieron de cero?
-El digesto anterior ya tenía las ordenanzas digitalizadas, pero no estaban ordenadas ni simplificadas. Sobre ese compendio normativo aplicamos el procesamiento con IA, lo que cambió por completo la velocidad y la eficiencia de la administración pública.
-¿Esta modernización web viene acompañada de cambios dentro del recinto?
-Totalmente. Esto se enmarca en un plan integral de despapelización. En el recinto ya instalamos televisores y le entregamos una tablet a cada concejal. El gran objetivo para el próximo año es implementar el voto electrónico e integrar los sistemas del municipio y del Concejo para que todo trámite, pedido de informe y votación sea 100% digital, rápido y con trazabilidad por usuario.

-¿Cómo va a funcionar ese voto electrónico en la práctica?
-Con las pantallas y tablets ya instaladas, estamos finalizando el programa informático para que, en la retransmisión oficial, los vecinos puedan visualizar el voto individual de cada concejal en tiempo real. Esto evita las situaciones dudosas que a veces genera la votación a mano alzada y crea un registro oficial inalterable. Para darle plena validez legal, vamos a modificar el marco normativo requiriendo validación de identidad electrónica, por ejemplo, mediante Ciudadano Digital.
-Para quienes siguen el día a día legislativo, ¿las actas de debate también se van a sumar a esta digitalización?
-Las actas y las transcripciones ya están publicadas en la página web junto con el video completo de cada sesión. Sabemos que son pocos los que leen las actas detalladas, por lo que estamos evaluando agregar resúmenes para visualizar rápidamente las discusiones que se dan artículo por artículo. Todo este patrimonio informativo está respaldado en los servidores municipales y también conservado en formato físico. De todas formas, la herramienta que más nos interesa acercarle a la comunidad hoy es el botón de la explicación ciudadana, porque fue pensado exclusivamente para tender un puente directo entre la norma y el vecino.




































