A pocas horas de llegar a Villa María para celebrar también en esta ciudad sus 30 años con la música, Abel Pintos accedió a una entrevista telefónica con Villa María VIVO para hablar de sus presente y su futuro, y adelantar lo que viene en vida.

El artista, que este domingo tendrá a su cargo el cierre de la tercera noche del 58º Festival Internacional de Peñas en el Anfiteatro, dijo sentirse muy entusiasmado con los nuevos proyectos y nuevos comienzos, marcados por una diversificación de actividades, incluso extramusicales.
Este es el diálogo con el artista, previo a su llegada a la ciudad para una nueva presentación.
-Villa Maria VIVO: Está transitando estos 30 años de carrera. ¿Cómo se está sintiendo en lo personal y en llevar adelante este momento?
-Abel Pintos: La verdad es que lo que siento es entusiasmo, esa es la palabra. Y lo digo tras pasar una vida entera dedicándote a una cosa en particular. Sentir entusiasmo es algo curioso y me siento emocionado. Creo que el entusiasmo es una mezcla de lo emocionado que me siento por lo recorrido y también de lo ilusionado que me siento por todo lo que me gustaría todavía descubrir y aprender. En esa predisposición de aprendizaje está la certeza de que estoy comenzando algo de nuevo; no es tanto que continúo un recorrido, sino que estoy celebrando uno y comenzando al mismo tiempo uno nuevo.
-30 años de carrera en cualquier oficio es casi como estar a las puertas de la jubilación. No sería tu caso, justamente.
-Totalmente. Por eso tiene que ver con la sorpresa, porque sería completamente normal que estuviera pensando en enfocar hacia otro lugar. Pero todo lo contrario. Estoy pensando más en diversificar, sí es cierto, porque he ido conociendo otras materias que me han interesado, pero no pienso en dejar la música porque siento que todavía tengo mucho por aprender y sigo curioseando mucho en la música.
-¿A qué se refiera con diversificar? ¿Tal vez incurrir en otras artes, como la actuación?
-No, me refería más a la parte empresarial dentro del espectáculo o de la cultura, y luego también dentro del sector agrícola. Me introduje hace unos 4 años con el proyecto de la nuez de pecán en Mercedes y del pistacho en Mendoza. Todo eso es un universo que me ha acercado mucho a la conciencia y a la sostenibilidad, como el tema del reciclado y del agua, cosas que me apasionan también emocionalmente.

-¿Y cómo vas balanceando ocuparte de esas actividades y la música?
-Me apoyo mucho en los equipos de trabajo que voy formando. Invierto mucho tiempo y recursos en conseguir formar los equipos que van a desarrollar todo eso que a mí me ilusiona y que también me van a ir enseñando, porque estoy empezando completamente de cero en todo eso.
-¿Y en todo esto, cómo ha encajado la cuestión familiar?
-La diversificación tiene que ver con poder generar espacios y universos posibles para el desarrollo futuro de mis hijos. Me hace mucha ilusión que crezcan con opciones y que sean escenarios ya desarrollados. Luego, con Mora (su esposa) específicamente, nos apoyamos mucho mutuamente. Ella tiene su proyecto artístico y empresarial, Cala (joyería hecha a mano), al cual se dedica al 100%, y cuenta con todo mi apoyo. Y viceversa: en cada canción, concierto o gira, y en las otras unidades de las que te hablaba, ella me acompaña y me apoya con la misma ilusión y respeto.

-Volviendo a la música, desde este punto en el que estás parado ahora, mirando para adelante, ¿qué rescatas de aquel Abel Pintos de hace 30 años que daba sus primeros pasos en Cosquín?
-Lo que rescato es la buena salud del camino recorrido. Gran parte de ese camino fui un niño y un adolescente, y quienes estuvieron a mi alrededor han hecho un muy buen trabajo. No solamente me han acompañado en mis sueños, sino que han tenido la delicadeza de protegerme y cuidarme de factores externos y de mí mismo.
-Fue parte de una generación de aire fresco para el folklore. Hoy aparecen jóvenes haciendo mixturas, como Milo J o Cazzu. ¿Estás viendo que hay una aparición de una generación que está dando un impulso nuevo?
–El mundo está cambiando rápido y eso conlleva a que las nuevas generaciones expresen nuevas lecturas de lo que sucede. Lo que está sucediendo ahora es una nueva lectura de la música folclórica tradicional. Y eso me parece maravilloso porque el arte y la cultura son dinámicos; las tradiciones son dinámicas. Hace 20 años nosotros éramos los jóvenes que planteábamos formas nuevas con atrevimiento, y dentro de 20 o 30 años, algo de todo esto va a quedar como tradición.

-Para cerrar, ¿qué se va a esperar la gente que te va a ver en el Anfiteatro de Villa María este domingo?
–Como siempre en los festivales, uno toca para el público que lo conoce al detalle, pero también para públicos que lo ven por primera vez. Las listas de temas siempre apuntan a un repaso, es como un muestreo. La lista va a tener un carácter de repaso de las canciones más recientes y también canciones que ya son clásicas dentro de mi repertorio.
Domingo 8 de febrero
Artistas: Fito Páez, Abel Pintos, Fabricio Rodríguez y Emma Roach.
Precios de entradas:
- Platea VIP Dorada: $150.000
- Platea VIP: $140.000
- Platea Baja: $130.000 y $125.000
- Platea Media: $115.000 y $110.000
- Platea Alta: $100.000, $95.000, $90.000 y $85.000
- Tribunas: $70.000
- La venta online se hace, como siempre, en una de las ticketeras más conocidas: www.edenentradas.ar
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