Famiglia Rossi comenzó su camino en el campo, innovando en la producción agrícola con técnicas como riego tecnificado, doble cultivo anual y la certificación de procesos, apostando siempre a una mejora constante en sus cultivos de trigo, maíz y soja.
Ese compromiso con la calidad fue la base para un paso clave: agregar valor en origen. Así nació la planta agroindustrial de Famiglia Rossi, instalada en Colazo.
Desde un predio de 5 hectáreas, con un complejo de más de 10.000 metros cubiertos para el acopio, molienda, fabricación de pastas secas, harinas, cereales y el fraccionado y envasado de legumbres, todo bajo estrictos estándares de calidad y trazabilidad.
La historia de Famiglia Rossi no solo habla de expansión: habla de identidad.
De una familia que apuesta por el trabajo local, empleando a más de 100 personas.
Una empresa que integra la producción primaria con la industrialización, y que transforma conocimiento y tradición en alimentos fruto de la riqueza del interior argentino.
Con un fuerte arraigo en su comunidad y un equipo, la empresa representa un modelo de desarrollo.
Demuestra que desde el interior cordobés también se puede competir en los mercados del comercio internacional.
Un puente comercial con Chile y la mirada puesta en nuevos destinos
Desde hace seis años, Famiglia Rossi logró establecer una relación comercial sostenida con Chile.
Al país vecino exporta sus productos gracias a una combinación de calidad, cumplimiento y confianza.
Esta inserción internacional es el resultado de años de trabajo, planificación y una decisión estratégica:
Competir con alimentos diferenciados, elaborados con materia prima que se produce en nuestro país, desde el interior cordobés, y bajo altos estándares de calidad.
La empresa mantiene una presencia constante en ferias y rondas de negocios, y trabaja con organismos nacionales y provinciales para seguir abriendo puertas en el extranjero.
En ese camino, explora nuevos mercados en países vecinos.
“Exportar es un orgullo y una enorme responsabilidad. Nuestros productos viajan con el nombre de nuestra familia, de nuestro pueblo y de nuestro país”, señaló el director Comercial, Guillermo Rossi.
Marcas con identidad y variedad que cruzan fronteras
El crecimiento de Famiglia Rossi también se refleja en su portafolio de marcas, que apuntan a distintos segmentos del mercado.
Actualmente comercializan sus productos bajo tres etiquetas que combinan tradición y calidad.
Por un lado, Verizzia, una línea amplia que incluye variedades de pastas secas como tallarín, tirabuzón, spaghetti, rigatoni, mostachol, codo y dedalito; legumbres y cereales tales como maíz pisingallo, maíz pisado blanco, garbanzos, poroto alubia, lentejas, arvejas partidas y arvejas enteras; harinas de trigo 000, 0000 y semolín; harina de maíz y rebozador para hornear o freír.
Por otro, la marca Gusto Aldente, enfocada en el universo de las pastas, con 7 variedades: tirabuzón, tallarín, spaghetti, rigatoni, mostachol, dedalito y codo.
Además Nonna Magda, una marca que remite a la cocina tradicional, con harina de maíz en diferentes formatos y harinas de trigo 000 y 0000.

Esta diversificación le permite a la empresa adaptarse a diferentes demandas, tanto del canal mayorista como del minorista, y consolidarse como una opción competitiva en góndolas nacionales e internacionales.
Para conocer más sobre la historia y los productos de Famiglia Rossi, seguí la empresa a través de sus redes sociales en Famiglia Rossi y Verizzia o visita su web.































