La Calera, un “hormiguero” de gente: Asados hasta la madrugada y batallas callejeras

Vecinos de barrio La Calera fueron testigos durante este fin de semana de situaciones que distan bastante de respetar el aislamiento social y obligatorio en ese sector de la ciudad.

Los comentarios son similares a los que pueden darse en otros puntos de Villa María, pero en este barrio cercado por las vías y el cementerio, las calles se transformaron en un “hormiguero” de gente.

Unos por pelearse a trompadas, piedrazos y palos. Otros por sumarse como espectadores de lo que ocurrió varias veces entre la noche del sábado y la tarde del domingo, a la vista de todos.

Los llamados a la Policía tuvieron su efecto con el arribo de móviles a la zona de calles Dean Funes y Granaderos Argentino, según consignaron vecinos del lugar. Pero luego de unos minutos “se subieron a los autos y se fueron”, de acuerdo a lo relatado por una mujer.

Numerosos vecinos pudieron ver cómo un grupo de hombres se agredía mutuamente en plena calle.

Por una ventana

Aparentemente, todo comenzó aproximadamente a las 22:30 de este sábado 2 de mayo, cuando por un reclamo entre gente del barrio a partir de un supuesto robo de una ventana.

Esto habría derivado en una discusión, amenazas y una gran pelea en la callejera, que se replicó varias veces este domingo por la tarde.

A plena luz del día, uno de los incidentes quedó registrado en teléfonos celulares de vecinos del lugar.

Mirá el video:

“Si tuvieran cuchillos y revólveres, se matan”

Con esa frase una vecina graficó la virulencia del enfrentamiento del que fueron testigos casi todos en barrio.

“La Calera es un desastre. Acá los que trabajamos en casas de familia no podemos salir a trabajar. Pero todas las noches hay joda. Se juntan y están hasta las cuatro de la mañana meta asado y lechón. No se puede dormir”, se quejó una mujer.

“Yo hago la cuarentena como se debe. Salgo una vez por semana a comprar. Y estos sinvergüenzas están todos los días de asado”, agregó.

La testigo comentó que las calles del barrio se transformaron en “un hormiguero”, y que poco quedó del distanciamiento social establecido por el gobierno.