Por qué es importante que el hijo de un femicida pueda cambiarse el apellido

En Villa María, un juez autorizó el cambio de apellido de un niño de tres años, hijo de un femicida. ¿Por qué es importante y cuáles son sus fundamentos?

El juez de Cuarta Nominación en lo Civil, Comercial y Familia de Villa María, Sebastián Monjo, explicó a Villa María VIVO los motivos de la decisión.

En principio, fue su madre quien solicitó la supresión del apellido paterno para conservar únicamente el apellido materno.

Desde el pedido, la Justicia realizó algunos procedimientos cómo verificar si existen terceros perjudicados en este cambio de apellido y se le notificó al padre que está en la cárcel.

“El demostró un desinterés completo respecto a este proceso, también se notificó al registro civil para ver si había algún impedimento”, explicó el juez.

Luego de este proceso, mantuvieron una entrevista con la madre y el niño: “por su edad no pudo manifestar su voluntad de querer cambiarlo, pero si vimos un niño con un sentido de sentencia respecto de su mama, que es su referente afectivo”.  

¿Por qué es importante?

Femicidio con repercusión social. Uno de los argumentos que motivaron la sentencia, fue que el femicidio obtuvo amplia repercusión social y mediática en Villa María, ciudad dónde vive el niño.

“Esto perjudica la personalidad del niño que debe llevar ese apellido”, detalló Monjo. Por lo que seguir llevando el apellido paterno “le causaría un agravio en su futuro inmediato, afectando su desenvolvimiento en el ámbito social”.

Permitir su desarrollo en el ámbito educativo. Según mencionó el juez, el niño de tres años está pronto a ser escolarizado. “Esto va a permitir que el camino que recorra en las instituciones escolares lo sea con el apellido de su mama”, aclaró.

Reivindicación del rol y apellido materno. “Desde que nació se crio con la mama, entonces entendimos que portar el apellido de ella es lo que más se identifica con la realidad de este niño. El papa nunca estuvo”, detalló el juez.

Derecho a la identidad de niños y niñas. En la sentencia, se aclara que el “interés superior de los niños, niñas o adolescentes debe estar ‘primero’ en toda decisión”.

“Está ‘primero’, antes que otros intereses, y es ‘superior’ porque es el mejor interés para la protección y desarrollo de su vida”, agrega.