Sobre accesibilidad: «Hace falta ponernos en el lugar del otro»

Los concejales del PRO presentarán un pedido de informe al Ejecutivo para tener un relevamiento de las medidas tomadas y obras ejecutadas.

Foto de una de las rampas rotas en el centro de la ciudad que mostró Capitani en sus redes

Así lo consideró el legislador Darío Capitani, quien impulsó un pedido de informe tras observar los inconvenientes que enfrentan las personas con movilidad reducida y la falta de políticas sobre accesibilidad.

En este sentido, los concejales del PRO, Karina Bruno, Natalia González y Carlos Primo, presentarán un pedido de informe al Ejecutivo relacionado al tema.

Puntualmente, solicitarán que se realice y se les detalle un relevamiento integral de medidas de accesibilidad en toda la ciudad, el plan de reparaciones y/o mantenimiento previsto.

Así como también las acciones tendientes a mejorar esta situación, además del presupuesto ejecutado para estos espacios.

La iniciativa surgió luego de los sucesivos recorridos que habitualmente realizan por los barrios, acompañando al legislador.

Los ediles explicaron que Capitani les encomendó esta medida, para tratar de buscar una solución al problema.

Sería “empatizando con las personas que tienen dificultades motrices y que se ven imposibilitados de desplazarse con libertad por la falta de accesibilidad que hay en la ciudad”.

La justificación del legislador

“Deben eliminarse las barreras urbanas, porque actualmente, quienes se trasladan en sillas de ruedas deben ir por la calle para poder avanzar y llegar a destino, con el peligro que eso implica de poder sufrir un accidente por el tránsito de Villa María”, manifestó el legislador.

“El tema de la accesibilidad está fuera de las políticas municipales, a pesar de que se jactan de fomentar una ciudad inclusiva”, afirmó.

“No hace falta ir tan lejos. En los barrios que recorro diariamente no existen rampas para personas en sillas de ruedas, o para madres y padres que deben ir con sus hijos en cochecitos, ni para personas de la tercera edad con movilidad reducida”, señaló Capitani.

“Tampoco el sector del barrio Centro está acondicionado como debería ser para que las personas puedan moverse con autonomía”, agregó.

Además, agregó: “No solo deberían suplirse los obstáculos físicos en las veredas o las esquinas, sino también en el transporte público, en los edificios públicos, parques y colegios».

«Estos lugares deberían estar preparados para que personas con dificultades motrices puedan acceder sin inconvenientes”, remarcó el legislador.

“Esto está plasmado, además, en el marco de la Ley Nacional N° 24.314 de Accesibilidad de personas con movilidad reducida, sancionada en el año 1994, a la que nuestra ciudad adhiere”, subrayó.

Sobre presupuestos y decisiones políticas

“En el año 2019, se presentó un Plan de Accesibilidad del casco céntrico para construir 184 rampas, según las medidas e inclinación previstas en la normativa vigente en el Concejo Deliberante, que fue aprobado”, recordó Capitani.

“Sin embargo, algunas de las rampas del centro se encuentran hoy prohibiendo el movimiento con libertad de las personas en sillas de ruedas, sumando que en la mayoría de las intersecciones no hay ocho rampas, como debería ser”, precisó.

“En 2019, el presupuesto para la revalorización y mejoras de los espacios de inclusión social fue de $4.358.000″.

«Mientras que para este año están destinados $5.000.000, pero la accesibilidad y la inclusión siguen faltando, según se ve en las rampas”, detalló.

“Además, se preveía que también hubiese inclusión para las personas no videntes»

Esto sería colocando en las veredas solado unidireccional, con baldosas que permitieran circular de una rampa a la otra por la misma ochava, «sin embargo, las mismas no se encuentra en su totalidad”, indicó Capitani.

“Estas imágenes son del área comercial, sobre Mendoza y San Martín; 9 de Julio, Corrientes, Entre Ríos y 25 de Mayo; Buenos Aires y Lisandro de la Torre; y Santa Fe por la misma vía, además de la Plaza Independencia, frente a la Municipalidad”, añadió.

“La ciudad en la que vivimos influye en la calidad de vida de todos los villamarienses; así como lo hace su diseño y su funcionalidad, sobre todo para las personas con discapacidad, ya que es lo que facilita sus posibilidades de independencia e inclusión”, apuntó.

“Si bien adaptar una ciudad significa grandes inversiones, los beneficios van a ser aprovechados por todos los vecinos. Hace falta ponernos en el lugar del otro para darnos cuenta de todo lo que nos resta aún construir como sociedad, y también que las políticas públicas se cumplan y no sean solo para la foto del anuncio”, finalizó.