El Centro de Acompañamiento Integral “San Francisco de Asís” (anteriormente conocido como “Gurisito”), ubicado en el barrio Santa Ana, se consolida como una experiencia piloto única en la provincia de Córdoba.
A poco más de dos meses de su puesta en marcha —el pasado 2 de marzo—, el dispositivo municipal ya brinda tratamiento, contención y un proyecto de vida a unas 60 personas en situación de alta vulnerabilidad.
Durante una recorrida por las instalaciones, el secretario de Desarrollo Humano y Territorio, Agustín Turletti Mino, junto al subsecretario de Salud, Pablo Arriaga, brindaron detalles precisos sobre la metodología de trabajo comunitaria que implementa el municipio para abordar las realidades.
Este espacio recibe a personas provenientes no solo de Villa María y Villa Nueva, sino también de localidades como Bell Ville, Río Tercero, Río Cuarto y Córdoba Capital.
El camino de la recuperación
La clave del éxito del centro radica en un abordaje progresivo estructurado en cinco etapas o “umbrales”, que combinan la habitabilidad, la salud y la progresiva autonomía:
-
Primer y Segundo Umbral (Adaptación y Hábitos): Se desarrollan en el espacio de barrio Santa Ana. Aquí se trabaja en la recuperación de la rutina diaria, las normas de convivencia y el reconocimiento personal.
-
Tercer Umbral (Consolidación): Los residentes son trasladados a “La Granja”, un entorno rural donde profundizan su proceso de estabilización. Actualmente, 13 de los 48 jóvenes que iniciaron el proceso ya avanzaron a esta etapa.
-
Cuarto y Quinto Umbral (Reinserción y Tutoría): Los participantes regresan a Villa María con el objetivo de reinsertarse social y laboralmente, teniendo además la tarea de recibir y guiar a quienes recién ingresan al sistema.
De la reconstrucción personal a la vida en comunidad
El funcionamiento del centro combina el refugio nocturno con una intensa agenda diurna.
Las actividades comienzan a las 7:00 de la mañana con el orden de las habitaciones y la cocina.
Posteriormente, los residentes se trasladan al Centro Barrial de barrio Las Playas —que actualmente funciona de manera provisoria en el centro vecinal, mientras el municipio ultima los detalles para inaugurar en 15 o 20 días la puesta en valor de un antiguo hogar de día—.
En el centro barrial, los mismos integrantes del programa se distribuyen las tareas: un grupo prepara el desayuno, otro higieniza las instalaciones y un tercero se encarga del almuerzo.
Paralelamente, asisten a talleres de gestión emocional, psicología y canto, espacios pensados para indagar en las causas que los llevaron a la situación de calle o al consumo.
A las 17:30 horas, el grupo regresa al refugio de barrio Santa Ana, donde tras higienizarse, comparten una cena y realizan un balance de la jornada.
“Se va trabajando el día a día en comunidad, y eso es lo que se construye. Desde la gestión buscamos construir comunidad en todos los espacios”, enfatizó Turletti Mino.
Articulación sanitaria y digitalización
El subsecretario de Salud, Pablo Arriaga, remarcó el fuerte soporte médico que sostiene el programa frente a lo que calificó como una “epidemia de salud mental y consumo”.
“Hacemos un control inicial y un seguimiento con servicios médicos, psicológicos, odontológicos y análisis clínicos. Toda la información social y de salud se carga de manera inmediata en el sistema clínico digital de la Municipalidad, consolidando una historia clínica unificada”, detalló el funcionario.
Arriaga ponderó que, frente a políticas nacionales escasas que suelen limitarse a capacitaciones o mesas de diálogo, Villa María ofrece “respuestas concretas donde la gente encuentra una solución real y comprobable”.
El desafío de la reinserción y el llamado a las familias
Con la mira puesta en las etapas finales del tratamiento, las autoridades ya planifican el egreso de los primeros residentes.
En una reunión reciente con el intendente Eduardo Accastello, se comenzó a evaluar la creación de cooperativas de trabajo enfocadas en nichos específicos del mercado local para garantizar el autosustento de los jóvenes.
Asimismo, los funcionarios hicieron un llamado especial a los entornos afectivos de los internos.
Las visitas están habilitadas los domingos de 14:00 a 17:00 horas.
“Es fundamental que la familia venga. Muchos cayeron en el consumo por falta de acompañamiento. Cuando el círculo más íntimo está presente, el caminar del tratamiento es completamente otro”, concluyó Turletti Mino.
El respeto a la voluntad en situación de calle
Consultado sobre las personas que aún permanecen pernoctando en la vía pública en la ciudad, Turletti Mino aclaró que el municipio realiza abordajes y visitas permanentes (registrando actualmente entre 6 y 7 casos activos), pero que la normativa y el respeto a los derechos humanos exigen la voluntad de la persona para ingresar al centro.
“Acompañamos activamente los casos, como un vecino que asiste a la Catedral y que el mes próximo alquilará un lugar con ayuda municipal. En otros casos, como un ciudadano que pernocta en la iglesia Trinitarios, hemos intentado trasladarlo pero decidió bajarse de la ambulancia. El Estado pone todo a disposición, pero se necesita la voluntad del otro para iniciar el cambio”, puntualizó.
► Sumate al canal de Villa María VIVO! en WhatsApp para recibir todas las noticias ► https://whatsapp.com/channel/0029VavtLQL2ZjCw5Lpjz50H







































