Cómo sigue la causa del crimen en barrio San Martín tras las preventivas

Brian Alexander Peralta y Mauro Ariel Barrera permanecerán en la cárcel de barrio Belgrano.

El fiscal René Bosio ordenó la prisión preventiva para los dos acusados del crimen en barrio San Martín de Máximo Uriel Ojeda. Así avanza la causa para tratar de establecer aquella noche del 1 de septiembre.

 

Brian Alexander Peralta y Mauro Ariel Barrera, dos jóvenes de 19 años, son los detenidos por el crimen en barrio San Martín el pasado jueves 1 de septiembre.

Ahora el fiscal de tercer turno, René Bosio, confirmó la prisión preventiva para ambos. Por lo que deberán pasar el proceso en la cárcel de barrio Belgrano hasta el juicio.

Días después del asesinato, ya habían sido imputados por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego en calidad de coautores.

Según la autopsia, la causa de la muerte fue por «shock hipovolémico por herida de proyectil de arma de fuego».

Además, ambos ya declararon frente al fiscal.

¿Cómo fue el crimen en barrio San Martín?

El jueves 1° de septiembre ocurrió la muerte del joven en un domicilio de calle Azcuénaga 253.

Dentro de la casa, al momento del disparo mortal, había varios jóvenes, entre los que se encontraba Ojeda.

Una versión que surgió en el barrio, pero que no fue confirmada oficialmente, es que este grupo de personas habría estado manipulando el arma cuando se produjo el disparo.

Dentro del revolver calibre 32 encontrado en un baldío cercano, había tres cartuchos percutados, pero que no salieron.

Este dato alimentaría la versión de que alguien podría haber gatillado el arma varias veces, pero los disparos no se concretaron.

El cuarto cartucho es el que estaba disparado, y que sería el que dio contra el pecho de Ojeda, causándole la muerte.

Una supuesta discusión, las armas y las balas

Horas más tarde, el fiscal pudo determinar el trágico hecho ocurrió alrededor de las 22:00 horas y luego de una fuerte discusión.

En un descampado cercano a la vivienda secuestraron un revolver calibre 32, con cuatro cartuchos en sus alveolos: tres percutados y uno ejecutado.

También se secuestraron 23 cartuchos calibre 32 dentro de la vivienda.