Crimen de Nano Martínez: Se supo por qué dejaron libre y sin culpa a Cánova

La Cámara del Crimen de Villa María dio a conocer los fundamentos del juicio por el homicidio de Miguel Alexander “Nano” Martínez.

El juicio finalizó en la madrugada del 30 de abril, cuando se dio a conocer la sentencia que condenó a Joaquín Munarriz a 14 años de prisión y absolvió a Tomas Cánova.

La definición del proceso fue repudiada por la familia del joven asesinado.

Esta madrugada hubo gritos en las afueras de Tribunales en contra de la decisión del jurado popular y tribunal técnico.

Se esperaba para ambos prisión perpetua, porque la calificación inicial era homicidio calificado por alevosía.

Durante el final del proceso, Munarriz confesó ser el único autor del crimen y Cánova se despegó de la escena.

Esto hizo que se considerara homicidio simple.

Crimen de Nano: Los argumentos por Cánova

Este jueves 26, casi un mes después del juicio, se dieron a conocer los fundamentos del fallo.

De acuerdo a lo publicado por El Diario este viernes, algunos de los puntos que favorecieron a Cánova fueron los siguientes:

  • No hubo elementos suficientes para demostrar que iba en el auto rumbo al campo junto a Munarriz y Martínez.
  • No se pudo conocer el grupo sanguíneo ni practicar pericias genéticas sobre los retos de sangre humana encontrada en la zapatilla de Cánova.
  • El imputado no usaba teléfono propio, sino que pedía prestado a su madre o hermano, y la última vez que lo usó fue para comunicarse con Munarriz el día del crimen.
  • También fue descartado el testimonio de Mirta Martínez, madre de la víctima, que dijo haberlo visto sobre la camioneta, porque ya había visto la cara del imputado en publicaciones periodísticas.
  • Tampoco se hallaron pruebas de que Cánova vendiera droga junto a Munarriz.
  • De todos modos, vale aclarar que fue absuelto por el beneficio de la duda y por mayoría, ya que no todos los jurados estuvieron de acuerdo con esa decisión.

Los fundamentos contra Munarriz

En el caso de Munarriz, se estableció que fue Martínez quien lo llamó esa noche del crimen, y que este se subió por su cuenta a la camioneta.

También se consignó que el primer golpe que le dio Munarriz fue de frente, y no a traición.

Se considera que se pudo haber defendido.