Jueza de faltas de Oliva, a juicio acusada de numerosos delitos

La exjueza de Faltas de la ciudad de Oliva, y abogada María Cecilia Nieto deberá sentarse en el banquillo de los acusados luego de que el fiscal, Enrique Gavier decida elevar la causa a juicio.

La mujer de 43 años fue detenida en octubre de 2019 luego de allanamientos y secuestro de documentos en aquella ciudad por orden del fiscal de Delitos Complejos de la ciudad de Córdoba, quien investigó el caso.

Ver: Detuvieron a jueza de Faltas de Oliva y la investigan por estafa

En su desempeño como abogada, habría estafado a decenas de particulares falsificando resoluciones de entidades públicas.

“17 hechos de falsificación de instrumento público reiterada, dos hechos de falsificación de instrumento público continuada y reiterada, un hecho de adulteración de instrumento público, dos hechos de falsedad ideológica en grado de tentativa reiterada, dos hechos de falsedad ideológica reiterada y dos hechos de estafa procesal en grado de tentativa reiterada”, publica la voz según la acusación.

Ver: Oliva: Jueza de faltas está imputada por delitos de falsificación de documentos

La investigación concluyó y acusada a la abogada por supuestas falsificaciones de instrumentos públicos de la Dirección General de Inspección de Sociedades Jurídicas (ISPJ), con los cuales habría estafado a clientes al “tramitar” la inscripción falsa de personerías societarias.

La misma Provincia fue la denunciante de esta causa, a través del área de Asuntos Legales del Ministerio de Finanzas, que advirtió la existencia de instrumentos falsos que habrían simulado haber sido emitidos por la ISPJ.

Más allá de su cargo como funcionaria municipal, Nieto se desempeñaba como abogada de matrícula y en un estudio jurídico atendía a clientes particulares, sobre todo a partir de la inscripción de sociedades.

Según lo señala la elevación a juicio, Nieto habría cometido numerosos fraudes cobrando por la tramitación pero falsificando los documentos de la dependencia oficial. De este modo, con sellos y libros con rúbrica falsa, las empresas comenzaron a funcionar ignorando sus dueños que jamás habían sido oficializadas.

Fotos: LaVoz y MPF.