«No somos estafadores y estamos muy desamparados los comerciantes»

Desde uno de los supermercados clausurados por Defensa del Consumidor este jueves en Villa María se manifestaron estar «muy dolidos» por la situación y recriminaron que se ataque a los pequeños y medianos comerciantes, y no se apunte «a los precios que imponen los mayoristas», a veces situados por encima de la lista de precios máximos.

Nancy es la esposa de Fabián Piazza, titular del supermercado de barrio Rivadavia que lleva su nombre y hace más de tres décadas tiene las puertas abiertas sobre prolongación de bulevar Alvear.

Entre lágrimas, la comerciante dijo a Villa María VIVO que están totalmente «sorprendidos por el accionar de esta gente», en relación a la decisión de Defensa del Consumidor de clausurar su supermercado.

Hace 3 meses

La mujer contó que el 2 de abril fueron visitados por un grupo de inspectores, quienes recorrieron el local y objetaron entre 15 y 18 artículos que estaban por sobre los precios máximos.

«Un empleado cambió todos los precios. Hicimos tal cual nos dijeron y los hicimos pasar de nuevo para que estuvieran conformes. Nos dijeron que hiciéramos un descargo. Hablé con un abogado y un contador, y no sabían qué hacer», relató.

Indicó que hubo otra inspección el 21 de abril, similar a la anterior. Finalmente presentaron un descargo, que fue rechazado, y por eso sobrevino la clausura, explicó.

Sobrecostos

La comerciante aseguró que «no eran diferencias de 50 o 60 pesos», por encima de los precios máximos, y relató un ejemplo:

«Al azúcar de marca Arcor le fijaron un precio máximo de $ 52, pero nosotros la compramos al mayorista a $ 54,40. ¿La tengo que vender debajo del costo?«, se preguntó la mujer.

«Siento que esto es un escrache. No se qué va a pensar la gente. No somos estafadores, somos comerciantes que estamos viviendo una situación tremenda. ¿Por qué no van a los de arriba primero, y no a nosotros, que no somos nada?», se preguntó.

En su defensa, recordó que son un pequeño supermercado de barrio que deben acatar los importes que les ponen los distribuidores. «A esos precios tenemos que agregarle un margen, sino ¿para qué abrimos las puertas, con todos los gastos que eso implica?»

Lista de precios

También dijo que le exigían colocar en las vidrieras toda lista de precios máximos, y que en su lugar, lo que hizo, fue colocar dos carteles con las direcciones web donde los clientes podían ingresar para ver las listas de precios, agregó.

Desamparo

«Me siento muy desamparada y sola como comerciante. Esto es la ley de la selva. Me solidarizo con otros negocios. Acá hay un poder de recaudacion, pero nada que nos ampare como comerciantes en ningún sentido. Hace 33 años que tenemos el negocio. Diariamente buscamos precios y ofertas para darle lo mejor a nuestros clientes. La peleamos todos los días y esto nos hunde más. Es muy injusto», exclamó, entre lágrimas, la mujer.

La clausura impuesta es por 24 horas y los titulares de cada comercio, para poder volver a funcionar, tienen que abonar una multa de $ 30.400.

«Ellos clausuran y se van. Y no tienen conciencia de que atrás de un negocio hay muchas familias, gastos y alquileres que pagar. No somos una cadena de supermercados, pero a ellos no les importa nada», concluyó.