Sin moverse, Los Palmeras sacudieron a un público que los esperó fiel

Debe haber pocas bandas tan estáticas sobre el escenario como Los Palmeras. Sus músicos casi no se mueven, no arengan al público, no hay parafernalia lumínica, efectos especiales, coreografías ni acrobacias.

El cuadro que presentaron en la noche del viernes 6 de marzo en el Anfiteatro de Villa María contrastó marcadamente con todo lo que le antecedió en el escenario. La Fiesta, Dale Q Va, Yas Gagliardi, entre otros, apostaron a un escenario más cargado de ingredientes, con numerosas formaciones, mayores instrumentaciones, y condimentos que apuntaran sus shows.

No a todos les fue excelente, y quedó claro que el público fue para otra cosa. Todos querían bailar y cantar con Los Palmeras. Alrededor de las 2:30 horas de la madrugada del sábado, por fin aparecieron en un escenario casi pelado, en el que sola habían quedado los papelitos de las bandas anteriores, esos tipos veteranos, panzones, que ni bailan, ni gritan, ni piden palmas. Ellos solamente tocan.

Y con lo que ellos tocan, con sus covers y temas propios, la gente baila y canta hasta que dicen basta.

El estadio estuvo repleto. Había tanta público como cualquiera de las noches más convocantes del Festival de Peñas. Y quedó claro que a este Anfiteatro lo llenaron en gran parte Los Palmeras.

La noche se hizo extensa. Muchos espectadores llegaron desde ciudades a más de 150 kilómetros. La velada comenzó a las 20:30 con Palito Sánchez, siguió con La Fiesta, Cristian Reynoso, luego subió Sarah Lenore, quien cantó en inglés. Fue en seguida el momento de Yas Gagliardi, para encaminar, ya en medio de la impaciencia de algunos, la madrugada hacia el final con Dale Q Va y Los Palmeras.

Fotos: Anfiteatro Villa María.