Tuvo un grave accidente, se recuperó y La Calera le dio la bienvenida

Diego Torres, vecino de La Calera, sufrió un accidente y estuvo un año en recuperación. Los vecinos le dieron la bienvenida con pasacalles, aplausos y llantos.

El joven tenía 17 años cuándo sufrió un accidente el 30 de agosto de 2021. Había perdido el control de su motocicleta y cayó sobre la carpeta asfáltica.

Por el impacto, había sido trasladado al Hospital Regional Pasteur ya que sufrió fuerte traumatismo de cráneo con contunsión cerebral y múltiples fracturas en el sector costal y la clavícula.

Luego, fue trasladado a un centro de rehabilitación en Córdoba Capital. Desde su accidente y con su recuperación, las y los vecinos de barrio La Calera estuvieron presentes.

Diego asistía durante su niñez al Comedor Caritas Felices, coordinado por Marisa Sánchez, una de las vecinas que organizó la bienvenida al joven.

“Los vecinos hicimos eventos como polladas y venta de empanadas para que la mama se pudiese quedar con él porque también lo acompañaba. Los vecinos siempre estuvimos, por teléfono nos íbamos comunicando. Diego es muy querido, vino muchos años al comedor y es muy querido”, relató a Villa María VIVO, Marisa.

“Se paso el año allá con todos los médicos y su familia que lo acompañó. Cada vecino puso su granito de arena. Le decíamos que era un logro más que ya faltaba poco”, agregó.

La Calera le dio la bienvenida después del accidente

Ahora, Diego puede seguir su rehabilitación ambulatoria en Villa María y recibió el alta el 1 de diciembre. Ahí fue cuándo los vecinos le organizaron una bienvenida para recibirlo en el barrio.

Sobre esto, Marisa contó: “Le hicimos un pasacalle que decía ‘Diego, te esperamos, te queremos’ y nos juntamos frente a su casa, con muchos globos y mucho amor para darle”.

“El venia en la ambulancia y no sabia nada. Para él fue una alegría muy linda. Todos lo aplaudimos porque para nosotros es un grande, es un gran logro, un hombre fuerte”, agregó.

“La felicidad es de todo el barrio”, aseguró Marisa. El joven está recuperado, puede caminar sólo, aunque a veces necesita asistencia de una silla de ruedas.  

“Diego es muy feliz y va a ser muy feliz. Estamos felices de que Diego haya llegado a su barrio y a su casa. Fueron llantos y aplausos. Una alegría inmensa”, contó.