En los tribunales de Villa Mará se juzgó a siete personas, incluidos cuatro policías, por integrar una red que vendía autos robados con documentación falsa en Oliva y Oncativo.
El juicio se desarrolló como parte de una investigación iniciada en Oliva bajo la fiscalía de Mónica Biandrate.
La causa ya había tenido una primera instancia, en la que fueron condenadas ocho personas.
En esta segunda etapa comparecieron siete imputados.
Un octavo no se presentó por motivos médicos y será juzgado en una audiencia posterior.
Los implicados recibieron condenas por delitos como asociación ilícita, encubrimiento agravado, concusión en grado de tentativa e incumplimiento de deberes de funcionario público.

Cómo operaba la banda de los autos robados
El grupo receptaba autos robados en Córdoba capital, los ocultaba por un tiempo (“enfriamiento”) y luego los vendía en otras localidades con patentes duplicadas y papeles falsificados.
En total se identificaron al menos seis vehículos involucrados:
- un Chevrolet Cruze,
- una Volkswagen Suran,
- un Voyage,
- una Amarok,
- un Ford Focus y
- un Peugeot 208.
Coacción a un trabajador: pedido de $80.000
Uno de los hechos clave fue el intento de extorsión en 2016 a un trabajador de una fábrica de Oncativo.
Dos policías y un civil se presentaron en su lugar de trabajo y le exigieron $80.000 para “solucionar” un supuesto problema con un auto robado.
El operario, que había comprado el vehículo de buena fe, se negó, les entregó el auto y denunció el hecho.
Luego, el coche fue secuestrado por la Policía en un operativo legítimo.
El testimonio de este hombre fue central en el juicio, y fue el único testigo presencial en la jornada de condenas.
Quiénes fueron los condenados y sus penas
Entre los civiles, fueron condenados Carlos Orellano (64) y su yerno Alejandro Ostorero (56) por asociación ilícita y encubrimiento.
Recibieron tres años de prisión condicional y deberán realizar 96 horas de tareas comunitarias en el Hospital Emilio Vidal Abal de Oliva.
Entre los ex y actuales policías condenados se encuentran:
- Claudio González (50), subcomisario retirado de Villa María, condenado por encubrimiento agravado a tres años de prisión en suspenso y un año de inhabilitación.
- Mariano Santillán (47), aún en funciones en Manfredi, condenado por encubrimiento e incumplimiento de deberes de funcionario público. También recibió tres años condicionales e inhabilitación por un año.
- Claudio Martínez (retirado) y Jorge Esteban Suárez (en actividad), ambos acusados de tentativa de concusión e incumplimiento de deberes. Se los sentenció a tres años de prisión condicional y cinco años de inhabilitación.
Condena con prisión efectiva para un civil reincidente
El único condenado a prisión efectiva fue el tarotista Mario Salugo, quien había acompañado a los policías en la extorsión al trabajador.
Si bien negó conocer la intención del acto, fue sentenciado a tres años de cumplimiento efectivo debido a una condena previa por violencia de género.
Falta una audiencia para cerrar el caso
Resta aún una tercera audiencia para completar el juicio, ya que el policía Sergio Espósito no se presentó por razones de salud.
Según la acusación, él habría comprado uno de los vehículos sustraídos.
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