
El dirigente radical Rodrigo De Loredo visitó la ciudad y brindó una conferencia de prensa en la sede de la Casa Radical de Villa María. Durante su alocución, analizó el presente político e institucional de la provincia, trazó los lineamientos de un eventual plan de gobierno y se refirió al armado de la oposición cordobesa frente al oficialismo.
De Loredo estuvo acompañado por Gustavo Lazzuri, presidente del Comité Departamento General San Martín de la UCR; Luciano Cerioli, presidente del Circuito Villa María de la UCR, y el legislador departamental Alfredo Nigro (UCR).
Tras remarcar que su espacio político se encuentra “muy fuerte”, De Loredo acusó al peronismo cordobés de intentar entrometerse en la vida interna del partido para frenar la creación de una coalición opositora. “El peronismo, en una manifiesta voluntad de evitar que armemos un frente, se metió brutalmente como nunca antes en la historia democrática de Córdoba y nos inventó una interna innecesaria, pero la sorteamos justamente por la fuerza que tiene nuestra organización”, afirmó.
El armado opositor y las candidaturas
El dirigente remarcó su firme intención de consolidar una coalición amplia para disputar la gobernación, integrando a diversas fuerzas políticas.

“Voy a tratar, como lo dije desde el minuto uno, de que esté La Libertad Avanza, que esté el Frente Cívico y que esté el PRO adentro de este espacio, para que, aun con la pluralidad y las diferencias, Córdoba tenga una opción útil para cambiar”, subrayó De Loredo.
Consultado sobre la definición de candidaturas y la disputa por el liderazgo del espacio, propuso un mecanismo de primarias abiertas o, en su defecto, el uso de mediciones. “Si nos animáramos a tener una primaria austera, un domingo donde la gente vaya a votar voluntariamente sin obligarla, participaría mucha gente y del ganador saldría el nuevo gobernador”, propuso, y añadió que la otra alternativa es resolverlo “por encuestas”, al destacar que actualmente su fuerza es la que cuenta con mayor nivel de competitividad.
Achicamiento del Estado y reforma impositiva
En el plano de la gestión, De Loredo fue categórico respecto a la necesidad de reducir el gasto público burocrático y aliviar la carga tributaria sobre los sectores productivos, con un énfasis particular en las asimetrías que sufre la cuenca lechera local respecto a provincias vecinas.

“Vamos a gobernar con cinco ministerios, no con 14, y una Jefatura de Gabinete. Vamos a eliminar el 100% de las agencias, a privatizar Caminos de las Sierras y a transparentar la obra pública, que hoy es por lo menos un 30% más cara por la opacidad y la corrupción”, detalló.
Según explicó, el ahorro generado por este recorte burocrático tendría un destino directo: “Nos va a permitir bajar impuestos y pagar remuneraciones dignas a los servicios esenciales: a los docentes, los médicos, los policías y a los empleados del Poder Judicial, sin tanto ñoqui dando vueltas ni tanta capa de dirigentes políticos apilándose sedentariamente en el Estado”.
Asimismo, prometió una reducción del impuesto a los Ingresos Brutos a las actividades vinculadas al campo y la industria láctea. “El 25% de lo que recauda la provincia en Ingresos Brutos viene de la actividad agropecuaria. La carga tributaria promedio en Córdoba es de 45.000 pesos por hectárea versus 16.000 en Santa Fe”, contrastó.
La agenda local: Justicia, la cárcel y el casino
La visita no dejó de lado las problemáticas específicas de Villa María y la región. De Loredo cuestionó duramente la situación institucional, a la que definió como “uno de los retrocesos más grandes que ha tenido Córdoba”, y calificó a la Legislatura unicameral como “un aguantadero de ñoquis”.

En materia judicial, apuntó directamente a las promesas incumplidas de infraestructura en la ciudad. “Lo que le hace falta a la Justicia está abandonado. Ustedes lo saben bien: aquí en Villa María hay un edificio que se cae a pedazos. Faltan fiscalías especializadas en minoridad y en familia; hay un lote predeterminado y, sin embargo, esa obra se promete año tras año”, sentenció.
Además, se refirió a los reiterados episodios delictivos originados en el establecimiento penitenciario del barrio Belgrano: “Cada vez que vengo a la ciudad la cárcel tiene un escándalo nuevo. La primera vez era un call center, la segunda una red de narcotráfico y ahora hace poco la allanaron por estafas telefónicas”.

Finalmente, advirtió sobre el avance de la ludopatía infantil, tras visitar las inmediaciones del casino local, y cuestionó al Gobierno por la falta de reglamentación firme respecto a la publicidad de apuestas online a través de influencers y en las camisetas de fútbol.
“La era de los perosaurios está llegando a su fin y de eso vamos a tratar de ocuparnos nosotros”, concluyó.



































