En el predio de la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA), los trabajos de reconversión avanzan desde el 1 de octubre para albergar la misa que el papa León XIV presidirá el martes 10 de noviembre a las 10. La celebración, llamada Misa por la Santificación del Pueblo Argentino, se hará en la explanada de la Escuela de Aviación Militar, el mismo lugar donde el 8 de abril de 1987 Juan Pablo II ofició la misa por las familias ante unas 300.000 a 400.000 personas. Esta vez la escala es otra: los organizadores trabajan con una capacidad de entre 750.000 y 800.000 fieles, con un plan de contingencia si la afluencia supera ese número.

Casi 60 cuadrantes
El terreno se está segmentando en alrededor de 58 grandes cuadrantes, cada uno pensado para entre 13.000 y 15.000 personas. El padre Juan Martínez, coordinador general de la visita, aclaró que se evita el término “corralito” y que cada sector tendrá su propia pantalla gigante, sistema de sonido, baños y puesto de hidratación para que los asistentes puedan seguir la ceremonia aunque estén lejos del altar. Si la convocatoria desborda, hay un plan B: cruzando la Circunvalación hay 16 hectáreas que el equipo de diseño llama “Papa Fest” y que se activarían como zona de expansión.
La Cruz de Brochero
El altar principal mide 50 metros de frente por 30 de fondo y se ubicará a la altura de los hangares. Lo presidirá la Cruz que el Cura Brochero mandó hacer para la Casa de Ejercicios de Villa Cura Brochero. Es la primera vez que la pieza sale del Museo de Villa Cura Brochero. La organización también contempló una sola imagen religiosa en el espacio litúrgico: la Virgen del Rosario del Milagro, patrona de Córdoba. Detrás del altar habrá tres carpas. La del Papa es deliberadamente austera: el séquito pidió baño, agua, una mesa, una silla y los ornamentos de la misa. “Nada extraordinario, bastante despojado, bastante simple”, describieron los sacerdotes a cargo.
Accesos y vigilia
El papamóvil no se limitará a un recorrido de llegada. Está previsto que circule por calles internas entre los cuadrantes para acercar al Pontífice a los fieles. Los accesos principales se canalizarán por la avenida Fuerza Aérea, al norte, y por la calle Donosa, al sur, articulados con centros de transferencia. Los estacionamientos quedarán a cierta distancia y habrá transporte gratuito desde puntos como el Estadio Kempes y el Complejo Ferial Córdoba. Las puertas del predio se abren el lunes 9 de noviembre a las 18 para la vigilia previa; se puede entrar con bolsa de dormir, mate, comida y abrigo, aunque no está permitido acampar.
En el extremo del predio se instalarán hospitales de campaña y puestos sanitarios en cada cuadrante. La música será solemne: un coro grande dirigido por el maestro Santiago Ruiz, la Cantoría de la Merced, coros infantiles y bandas de viento y sinfónica. No habrá bandas populares. La fecha tiene además un guiño litúrgico: el 10 de noviembre es memoria de San León Magno, la onomástica del Papa.

El escenario de 1987
El escenario es el mismo de 1987. En agosto, operarios de FAdeA recuperaron y pusieron en valor la placa que marca el lugar exacto donde se levantó aquel altar. Ahora el predio se transforma de nuevo, pero a una escala que la organización describe como inédita para Córdoba. A un mes de la misa, el montaje sigue en curso y los detalles finales de sectorización y flujos se ajustan semana a semana.







































