Investigadora de la UNVM desarrolla importante avance en tratamiento para el cáncer

Proponen junto a otras doctoras becadas del CONICET diseñar “nanotrasportadores” de fármacos esta enfermedad.

Un equipo interdisciplinario en el cual participa la Universidad Nacional de Villa María desarrolla importante avance en tratamiento para el cáncer. Proponen diseñar “nanotrasportadores” de fármacos para tratar esta enfermedad.

 

Micaela Alejandra Macchione es doctora en Ciencias Químicas y actualmente se desempeña como Investigadora de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM).

Trabaja para el Centro de Investigaciones y Transferencia CONICET Villa María, Instituto Académico Pedagógico de Ciencias Humanas de la UNVM.

Junto a otras investigadoras de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) trabajan en un tratamiento para el cáncer.

Buscan desarrollar formulaciones quimioterápicas con capacidad de acumularse en los tejidos tumorales y allí liberar el fármaco para minimizar efectos secundarios adversos.

Importante avance en tratamiento para el cáncer

La investigación trabaja en el desarrollo de “nanogeles” como matrices entrecruzadas que pueden contener cantidades relativas de agua en su estructura y cuyas dimensiones se encuentran a nanoescala.

Los tumores y las áreas con inflamación suelen presentar gradientes de temperatura anormales en comparación con tejidos normales.

“Dentro de los materiales disponibles, nos enfocamos en polímeros inteligentes que presentan la particularidad de que pueden ser diseñados para que respondan a diferentes estímulos del ambiente.

Como el pH, temperatura, fuerza iónica, luz, entre otros”, explica Macchione a la UNVM.

Actualmente, las investigadoras pretenden desarrollar nanomateriales multicomponentes al incorporar nanopartículas inorgánicas de sílica mesoporosa (MSNs) a las matrices poliméricas.

Lo cual se traduce en una mayor capacidad de responder a diferentes estímulos del medio y de otorgar al mismo tiempo estabilidad mecánica y mayor capacidad de carga del fármaco al sistema final.

Las combinaciones sinérgicas de las distintas propiedades resultan especialmente valiosas para aplicaciones biomédicas.

Por ejemplo, para el monitoreo y seguimiento de la enfermedad cancerígena dentro del propio cuerpo.

 

El uso de nanotecnología

La quimioterapia tradicional emplea fármacos que por su toxicidad impiden la proliferación de células tumorales malignas.

Sin embargo, como las células cancerígenas comparten características con las células sanas, cualquier fármaco que actúe sobre ellas también lo hará.

En consecuencia, estos procedimientos desencadenan una serie de efectos en el paciente.

Como náuseas, vómitos, caída temporal del cabello, disminución de células plaquetarias en la sangre e incluso pueden desencadenar cardiopatías.

Con la utilización de la nanotecnología, es posible atenuar estas consecuencias no deseadas al localizar el fármaco preferentemente en el tejido tumoral.

 

Fuente: www.unvm.edu.ar