Nora Bedano renunció a la Agencia Córdoba Cultura

Nora Bedano.

La exintendenta villamariense Nora Bedano renunció a la presidencia de la Agencia Córdoba Cultura «por razones personales» y anunció que volver a su banca en la Unicameral provincial.

A través de una publicación en sus redes sociales, la ahora exfuncionaria del gobierno provincial dio a conocer su alejamiento del cargo:

«Quiero comunicarles que he decidido concluir mi gestión frente a la Agencia Córdoba Cultura. Por razones personales, considero que luego de casi 5 años, se ha cumplido una etapa.»

«Agradezco a nuestro Gobernador de Córdoba, a su equipo de Gobierno y a todos los trabajadores y trabajadoras de la Agencia. Ha sido una labor intensa y un aprendizaje permanente.»

«Al equipo que continúa, le deseo todos los éxitos para que cada día brille más la marca Córdoba en materia de industrias culturales.»

«Continuaré mi actividad legislativa, para seguir trabajando y construyendo la Córdoba que tanto queremos.»

Renunció Bedano: qué se dijo sobre los motivos

Desde hacía algunos días había surgido rumores su alejamiento de la dependencia provincial.

Tras confirmar Bedano que renunció a su cargo, se barajaron diferentes motivos sobre el trasfondo de esa decisión, más allá de lo expresado por la propia funcionaria.

Según publicó La Voz del Interior, luego de algunos cuestionamientos por el manejo de fondos, «comenzaron a circular crecer versiones y testimonios de adentro de la agencia acerca de los sobregastos del organismo y un inminente recorte presupuestario para los últimos meses del año». 

«Otro de los trascendidos indicaba que por entonces se solicitó un refuerzo de la partida presupuestaria asignada, que este año fue de $ 3.315.168.000, según la propia administración, aunque esa inyección de dinero extra fue negada por el gobierno provincial.»

«De ese elevado monto de dinero, casi nueve millones de pesos fueron destinados a solo dos muestras a principio de año, lo que también generó un gran malestar interno en medio de pedidos de “austeridad” y “moderación” en los gastos. Una fue la del fotógrafo Alejandro Kuropatwa en el Palacio Dionisi ($ 3.611.499) y la otra de Rómulo Macció en el Buen Pastor ($ 4.752.099).»

«Mientras crecían las críticas por la inexplicable suba en el precio de las entradas para las funciones de los elencos oficiales y la falta de certezas en la programación, en las últimas horas del 30 de agosto estalló otro conflicto: 150 contratos de trabajadores monotributistas que vencían ese día fueron cesanteados sin previo aviso.»