Una profunda preocupación y un estado de indignación generalizado sacuden nuevamente por estas horas al barrio Evita.
A través de una manifestación pública en sus redes sociales, Julieta Moreno, una joven residente del sector, visibilizó la dramática situación que padece desde hace más de una década junto a sus vecinos a causa de los comportamientos de un hombre de unos 45 años.
Según denunció la joven, el conflicto lleva cerca de 15 años sin resolución, sumando múltiples exposiciones policiales, denuncias judiciales, juntada de firmas y protestas en la vía pública por parte del vecindario.
Comportamientos obscenos, daños y hostigamiento
En su testimonio, la vecina detalló el nivel de vulnerabilidad e inseguridad con el que conviven a diario las familias de la zona, asegurando que existen registros en video que respaldan sus afirmaciones.
“Estoy cansada. Estoy indignada. Estoy cansada de tener que vivir con miedo, de sentirme observada, acosada y de no poder estar tranquila en mi propia casa”, expresó Moreno con impotencia.

Entre los principales hechos que la comunidad del barrio Evita viene señalando se encuentran:
- Hostigamiento constante y agresiones: Comportamientos obscenos en la vía pública, escupitajos dirigidos hacia las fachadas de las viviendas y daños materiales en vehículos estacionados.
- Situaciones con menores: Episodios e interacciones inapropiadas hacia niños y niñas del sector, lo que incrementó la alarma familiar.
- Falta de respuestas definitivas: Intervenciones oficiales temporales que no han logrado solucionar la problemática de fondo.
Salud mental y el derecho a la seguridad ciudadana
La denunciante reconoció que la persona señalada padece afecciones ligadas a la salud mental y que ha atravesado diversos tratamientos e internaciones a lo largo del tiempo.
No obstante, remarcó la urgente necesidad de que el Estado y los organismos pertinentes adopten medidas integrales que garanticen la contención del individuo sin desproteger al resto de la comunidad.
“Sabemos que existen cuestiones relacionadas con su salud mental y que ha atravesado tratamientos e internaciones. Pero eso no significa que los vecinos tengamos que quedar desprotegidos. También tenemos derechos: a vivir tranquilos, a cuidar a nuestros hijos y a sentirnos seguros dentro de nuestras propias casas”, enfatizó.

El fantasma de una tragedia
En su mensaje, Moreno hizo un paralelismo con graves antecedentes policiales que conmocionaron a la ciudad, como el matricidio registrado en octubre del 2025 en Villa María, advirtiendo sobre los riesgos de actuar de manera tardía frente a señales de alerta reiteradas.
“¿Vamos a esperar a que suceda algo irreparable para tomar medidas? No quiero que mañana tengamos que lamentar una tragedia”, alertó la vecina.
Finalmente, la joven aclaró que el objetivo de la publicación no es incitar al odio ni a la violencia por mano propia, sino lograr que el reclamo tome visibilidad pública y llegue a las autoridades judiciales y gubernamentales competentes para obtener una solución definitiva antes de que el conflicto adopte desenlaces de mayor gravedad.






































