Valioso mensaje detrás de la adopción de dos hermanitos

0
Adopción
Rodrigo Aguiar y Guillermo Álvarez Bengoa acompañaron a los padres adoptantes.

Dos hermanos encontraron una nueva familia después de un proceso de adopción que comenzó en 2023 y tuvo esta semana su momento más esperado: la sentencia definitiva.

La audiencia tuvo una particularidad que la hizo todavía más especial. Los niños fueron protagonistas, cantaron, bailaron, jugaron y compartieron el momento junto a quienes ya forman parte de sus vidas.

Paviotti Banner digital_300x250px

El encuentro se desarrolló ante la jueza Nerina Gamero y el fiscal René Bosio, con la presencia de los nuevos papás, abuelos, tíos y otros familiares.

Una adopción en Villa María que comenzó hace tres años

Aunque la sentencia llegó esta semana, la historia familiar comenzó mucho antes.

Y es que la inscripción para adoptar se realizó en junio de 2023 y desde entonces atravesaron distintas etapas.

Rodrigo Aguiar, presidente de la Fundación Adoptar Villa María, acompañó el proceso junto al abogado Guillermo Álvarez Bengoa desde sus primeras instancias.

300X250 municipalidd de villa maria octubre 2026
Adopción 1
Así estuvo decorada la sala durante el juicio de adopción.

“Ellos se inscribieron para adoptar en junio de 2023. El proceso siguió hasta esta semana, con la sentencia firme”, explicó Aguiar.

El matrimonio adoptante está integrado por dos hombres que ya habían participado de actividades y charlas de la Fundación Adoptar antes de comenzar el proceso.

La vinculación con los hermanos comenzó aproximadamente seis meses antes de la sentencia.

Durante ese período se fueron construyendo vínculos que finalmente desembocaron en la adopción.

El camino hasta la sentencia

Según explicó Aguiar, la legislación contempla una guarda preadoptiva de hasta seis meses, aunque ese período puede ser menor según las características de cada situación.

Una vez cumplida esa etapa, puede iniciarse el juicio de adopción. En este caso, el recorrido culminó con una audiencia que tuvo a los niños como protagonistas.

La jueza de minoridad, Nerina Gamero.

Para la Fundación Adoptar Villa María, además, se trató de un proceso significativo porque fue el primero de estas características que acompañaron de manera directa.

Los niños fueron protagonistas de la audiencia

La formalidad propia de una audiencia judicial quedó por momentos en segundo plano cuando los dos hermanos comenzaron a cantar y bailar frente a quienes los acompañaban.

Hubo globos, regalos, juegos y un lenguaje especialmente adaptado para que los chicos pudieran comprender y participar de una instancia importante para sus vidas.

La familia ampliada también estuvo presente. Los nuevos papás compartieron el momento con abuelos, tíos y otros familiares que acompañaron el proceso.

Para Aguiar, la manera en que los niños se desenvolvieron permitió observar cuánto habían cambiado desde el comienzo de la vinculación.

Aguiar Allesio
Rodrigo Aguiar Allesio, presidente de la Fundación Adoptar Villa María.

El representante de la Fundación destacó avances en distintos aspectos, entre ellos la salud, la independencia, los modales y el desarrollo intelectual de los hermanos.

Cuando llegaron a la nueva familia, según relató, tenían cierta timidez y algunas dificultades para expresarse. Con el tiempo, esa situación fue cambiando.

Hoy, los niños se muestran con mayor confianza, ganas de jugar, contar sus experiencias y compartir aquello que van aprendiendo, según describió Aguiar.

Un pedido relacionado con la identidad de los niños

Durante el proceso de adopción también se presentó un pedido relacionado con el nombre de los hermanos, a partir de determinadas circunstancias vinculadas con su historia de origen.

El planteo generó inicialmente algunas dudas porque el nombre forma parte del derecho a la identidad y su modificación requiere una justificación fundada.

Aguiar explicó que el Código Civil establece precisamente esa condición para permitir la supresión de un nombre o prenombre.

Finalmente, la jueza Nerina Gamero hizo lugar al pedido realizado por los nuevos papás y autorizó la supresión del nombre.

Para el presidente de la Fundación Adoptar Villa María, la resolución contempló tanto las disposiciones legales como las circunstancias particulares de los niños y su proceso de construcción identitaria.

“Lo que se busca es brindar una familia”

La sentencia también dejó una reflexión sobre la adopción por parte de matrimonios igualitarios y sobre las ideas que todavía circulan alrededor de estos procesos.

“Lo que se busca no es un papá y una mamá, sino que se le pueda brindar una familia a un niño”, sostuvo Aguiar al referirse al caso.

La historia de estos dos hermanos muestra que una adopción no termina simplemente con una resolución judicial. También implica construir confianza, vínculos, identidad y pertenencia.

La familia adoptante no vive en Villa María, aunque los hermanos son de la ciudad. Por eso, para la Fundación significó además acompañar de cerca un recorrido que combinó aspectos jurídicos y familiares.

Después de tres años de trámites, encuentros y construcción de vínculos, la sentencia terminó de formalizar una familia que ya venía creciendo desde mucho antes.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conocé cómo se procesan los datos de tu comentario.