Villa Ascasubi: Robaron parte de los restos fósiles del gliptodonte

Autores ignorados aprovecharon que se suspendieron las excavaciones por mal clima y dañaron el fósil.

En Villa Ascasubi un equipo de investigadores trabaja para extraer restos de un gliptodonte. Allí recuperan restos fósiles de organismos que se extinguieron hace aproximadamente ocho mil años, pero hoy autores ignorados lo dañaron.

 

Cerca del mediodía de este miércoles 8 de septiembre autores ignorados dañaron y robaron parte importante de su coraza.

Es que aprovecharon la ausencia de los responsables a cargo del trabajo de extracción del gliptodonte por el mal clima.

«Se realizó denuncia policial y se investiga a los autores del delito», aclararon desde Radio Capilla de Rodríguez.

En contacto con ese medio, el técnico en paleotología, Javier Ochoa, informó que: «lamentablemente ha venido alguien a husmear con mala intención.

Hay un faltante importante de restos de la coraza y encontré pedazos de huesos en el piso. 

Han abierto el paquete de protección que armamos con plástico y rompieron el alambre que está delimitando el paso de las personas al lugar».

Restos fósiles de un gliptodonte

El pasado lunes 6 de septiembre comenzaron con la extracción y recuperación de restos de un gliptodonte en Villa Ascasubi.

El descubrimiento fue a 50 metros del puente viejo sobre la barranca y se estableció una estructura para trabajar en la extracción.

Allí trabajan un equipo de profesionales contratados por la municipalidad local.

Se trata del técnico en Paleontología Javier Ochoa de Río Tercero y su ayudante José Cerviño, que en este momento vive en Villa Ascasubi.

 

Ayer, martes, iniciaron el trabajo para la extracción del gliptodonte, el cual se fue aislando para observar con mayor detalle su coraza.

Hacia el interior de la barranca se encontró la cola, por lo que la parte de la cabeza se habría desprendido.

Este miércoles suspendieron por clima y los hechos de vandalismo perjudican aún más las tareas.

Pero deben continuar con el aislamiento del fósil para armar un bochón, que consiste en el enyesado, secado y posterior extracción para trasladar a laboratorio.

En el último tramo, se efectúa el tratamiento para reacondicionarlo y luego exponerlo.