Villa Ascasubi: Descubren restos fósiles de un gliptodonte

Encontraron restos de gliptodonte.

El pasado lunes 6 de septiembre, se comenzó con la extracción y recuperación de restos de un gliptodonte en Villa Ascasubi.

El descubrimiento fue realizado a 50 metros del puente viejo sobre la barranca, se estableció una estructura para trabajar en la extracción.

El técnico en paleontología Javier Ochoa, quien está a cargo de los trabajos, en diálogo con los colegas de Radio Capilla de Rodríguez, manifestó:

“Han existido organismos prehistóricos desde que comienza la vida. Lo que encontramos acá son fósiles de organismos que se extinguieron hace aproximadamente ocho mil años, de la megafauna sudamericana».

«Aquí se han hallado restos de un gliptodonte, ejemplar perteneciente a los de menor tamaño, que es frecuente en los limos de las barrancas de nuestro río», agregó.

«Estamos hablando -añadió- un organismo que vivió hace ocho mil años atrás, era un mamífero que hacía cuevas, como peludos o mulitas actuales, con los cuales están emparentados».

«Reviste una importancia muy particular para la Villa, porque es el primer registro del que se puede extraer información científica y puede ser un atractivo turístico, porque va a ser recuperado”, expresó.

“Estos sedimentos son muy finos. El limo puede haber sido depositado de forma eólica o hídrica. Estamos a dos metros del nivel del agua y dos metros más arriba está el fósil. Estamos definiendo una logística para que sea seguro el trabajo de extracción”, apuntó.

“Este género tiene aproximadamente dos metros de longitud y 70 centímetros de altura, es del grupo de acorazados y es la especie que más se prolongó en la línea temporal. Fue uno de los últimos en extinguirse”, concluyó.

Gliptodonte: Encontraron la misma especie en Barrancas de Río

El 17 de enero de 2020 ocurrió un descubrimiento similar en barrio Barrancas del Río.

La erosión del agua en el río Ctalamochita dejó al descubierto en sus barrancas un caparazón de un gliptodonte, gigantesco mamífero prehistórico.

Este herbívoro proliferó en la era cuaternaria en la zona pampeana y otras regiones de América del Sur.

El hallazgo se produjo en cercanías de la ciudad de Bell Ville, según pudo saberse, pero no se dio a conocer el lugar preciso para evitar mayor deterioro del material prehistórico.

Según se informó desde la Municipalidad de esa ciudad, los restos no se encuentran en buen estado de conservación producto de la misma erosión de las aguas y la intervención del hombre que, al hallarlos, extrajo algunas de sus partes.

Los gliptodontes tenían una envergadura de 1,80 metros de alto, 3 metros de largo y un peso aproximado a 1,5 toneladas.

Este animal prehistórico habitó hasta hace 8.500 años la región.

Al igual que los armadillos actuales, entre ellos las mulitas, peludos y tatús, los gliptodontes poseían una coraza ósea muy característica.

Algunas especies de ambos grupos convivieron durante parte del cuaternario, pero mientras que los gliptodontes se extinguieron, los armadillos lograron sobrevivir hasta la actualidad.