Virulencia entre concejales por el estacionamiento medido

La primera sesión del año 2014 no terminó de la mejor manera. Hubo gritos, descalificaciones cruzadas, un concejal que se levantó y se fue y otros que cambiaron su voto en medio del debate.

Todo esto ocurrió cuando se tenía que ratificar un convenio entre el Ejecutivo Municipal y Federación Mercantil por el estacionamiento cobrado en la costanera durante el Festival de Peñas y el Festival de Fuegos Artificiales.

En su fundamentación, la concejal de UpC-FpV, Graciela Zayas, destacó la importancia del acuerdo porque “no sólo permitió el ordenamiento vehicular durante los eventos mencionados, sino también beneficiar a instituciones sin fines de lucro, tales como Niños Felices, Madres de Familia, Cooperativa de Trabajo Nuestra Casa, y Protegidos por María”.

En el caso del Festival de Peñas, se cobró 20 pesos a los autos y 10 pesos a las motos, de los que la mitad fue para las instituciones y la otra parte para Federación Mercantil. El municipio acordó recibir equipamiento de radio para sus móviles.

Cambio de voto

El bloque de la UCR votó primero a favor, pero pidiendo que no se demoren en llegar los convenios al Concejo para votarlos una vez que ya fueron consumados. Luego de la discusión que se daría en sala, los ediles Gagliano y Landart cambiaron su voto a negativo.

«Trabajaron unos, se beneficiaron otros»

La polémica se inició cuando el concejal del Partido Villamariense, Darío Capitani, remarcó su voto disidente por considerar que se incrementaba en un ciento por ciento los costos en relación a los acuerdos celebrados años anteriores, al tiempo que “la contraprestación que ha otorgado la entidad es menor en términos económicos”.

“Creo que se sigue beneficiando a Federación Mercantil, siendo que fueron los recursos humanos de las propias instituciones quienes llevaron adelante la tarea”, remarcó.

Y también sostuvo que “el reordenamiento vehicular no existió porque se pudo observar vehículos mal estacionados durante los eventos”.

«Una falacia»

La réplica vino de parte de Rafael Sachetto (UpC-FpV), quien lo acusó de querer “instalar la idea del descontrol en las acciones implementadas por el municipio”, lo que resultaba “una falacia”.

La discusión entre los ediles se tornó caliente y virulenta, con reproches muchos en tono altisonante, que terminó con Capitani votando en contra y dejando luego su banca, actitud que el bloque oficialista criticó duramente.

«Son antidemocráticos»

“No me quieren dejar hablar más de dos veces, algo que no está establecido en reglamento interno. No me dan uso de palabra cuando lo pido. Es antidemocrático, esquivan el debate”, se defendió el edil macrista.

“Cuando replican nuestros argumentos numéricos, tratándonos de mentirosos, hay un quiebre en la discusión”, observó.

“No es posible que no nos dejen hablar en el lugar de la democracia”, disparó.

«Un ataque personal»

Por la tarde, el bloque oficialista emitió un comunicado en el que mostró su “asombro” por la reacción “desmedida e inexplicable” del concejal Capitani durante la sesión.

“Consideramos que la acción legislativa debe basarse en el respeto, la tolerancia y las reglas establecidas por el Reglamento Interno. El debate debe darse en base a los argumentos de cada proyecto, y no por medio de la agresión personalizada como lo hizo él”.

Para el oficialismo, que Capitani haya acusado a Sachetto de “alcahuete del sistema” fue “un ataque personal” en el marco de una reacción “inentendible”.

 

foto: www.villamariavivo.com