Una de las dudas existenciales que tenemos los humanos es si hay vida más allá de nuestro planeta. La omnipotencia nos llevó a creer durante mucho tiempo que solo en las películas podía existir un contacto con extraterrestres, luces, presencias, naves. Pero resulta que muchas personas experimentan encuentros que no tienen lógica para nuestras razones tan sectarias.
Mientras nos prometen desclasificaciones de información, hay quienes ya lo han vivido y se sienten afectados por un fenómeno que como no se puede explicar, se oculta, burla o simplemente, niega. El desamparo o que los traten de locos parece ser la única opción posible para aquellos que sin buscar, encuentran. O, mejor dicho, ¿nos buscan?
Rodrigo vivencio varios avistamientos sin saber de qué se trataba al principio, es que jamás había tenido un interés en el tema. Algo o alguien, lo interpeló. En varias oportunidades estuvo acompañado, no “vio” solo. Ahora busca respuestas y ayuda profesional para no sentir miedo. Aunque en su “Historia Viva” reconoce una ambivalencia, algo le da calma. A Lourdes, su compañera, le da curiosidad y deseo de más.
En diálogo con Villa María VIVO, Rodrigo, su pareja Lourdes y su hermana Betiana (se preserva sus identidades por acuerdo previo con los entrevistados) cuentan qué ven los que ven.
-¿Cómo y cuándo ocurrió tu primer contacto?
Rodrigo: Yo vivo en un departamento en Villa Nueva, no tengo dónde guardar la moto y la guardo a cuatro cuadras en mi casa. Iba caminando con la moto y miro para arriba, veo una sombra que me ocupa toda la vista, como si fuera de una bala en el medio está oscurita, pero rompe el aire y dura menos de un segundo. Y veo una cosita con dos luces en la punta, una naranja, y la de abajo blanca. Era una navecita chiquita como un gris plomo, pero me rompí la realidad porque no es un color. Me pica tres veces y hace un destello de luz, otro destello de luz, y otro destello de luz y desapareció. Me agarro con uno en el estómago y sentí que me apretaba el pecho. En realidad, ya de chico cuando tenía entre 7 y 10 años vi una estrella que me picó tres veces y se fue, lejos en el cielo.
-¿Alguna vez te pusiste a pensar por qué te pasa a vos?
Rodrigo: Porque los molesto una banda. Después de esa primera vez cerca de la cochera, me compré un láser, porque empezamos a ver luces. No son estrellas, porque las estrellas titilan, estas son luces blanca, roja, amarilla, verde. Y siempre para el sur, se mueven por la cruz del sur. Todas las veces que se hicieron cosas es por ahí. En una época nos juntábamos en el balcón de mi casa a ver, la mayoría de las luces se veían cerca de la cúpula de la catedral de Villa Nueva.
Betiana: Yo cuando las vi, las que grabé cerca del Anfi, se ven como que salieran de abajo, como si salieran de abajo de la tierra, cerca del agua y los árboles.
-La pregunta escéptica, ¿no serán drones o aviones?
-No, son cosas distintas. Ni satélites, ni aviones, ni drones. Son luces diferentes, de colores. No es normal que haya una estrellita y de ahí salgan dos de golpe.
Los tres, aclaran que en ningún momento sintieron abducciones, ni se trató de contacto porque no vieron seres. Solo fueron luces o naves, por lo que lo consideran encuentros o avistamiento.
Rodrigo asegura que tuvo una segunda experiencia (sin contar la estrella que se le apareció de chico) también en su departamento cerca de las 19:00 horas este verano. Estaba con su hija, pero solo vio él cuando se acercó a la ventana y a la altura de un árbol vio una luz con forma de nave mitad negra con una luz naranja y brilla. Aclara que no tiene una forma de plato volador, como se presentan en las películas, afirma que tiene la forma de un celular.
En compañía y son más los que eligen ver
Lourdes, su pareja, participó del tercer avistamiento. La mujer explicó: “Fue hace unos seis meses, a finales de enero y principios de febrero. Una noche, estaba el cielo pesado de nubes, no se veía nada. Y de repente en el horizonte, vemos dos manchitas que destacaban en el cielo. Y le digo, ´mira qué raro, porque está completamente denso de nubes, y allá se ven dos, como nubecitas de otro color´.
Y prestándole atención a la nubecita que estaba en uno de los extremos, veo que se empieza a mover y a adquirir una forma como esférica, como una pelotita negra. Y se viene, se viene, se viene, y cuando miramos ya, la otra estaba acá arriba (señala su cabeza). Y la otra se viene despacito y en un momento… ¡Pum! Levitando. Se separaban y se juntaban, se hacían una sola. Cuando miró para la izquierda, le digo a él, ´hay cuatro manchas´, y esas cuatro estaban todas hechas de una sola mancha, se separaban”.
-La consulta obligada es ¿cuánto duro y qué les pasó después?
-Loudes: Estábamos los dos solos en su departamento, no habíamos tomado nada. Yo estaba alucinada y él decía ´cálmate, cálmate, y no quería levantar la mirada, se me secaban los ojos. Lo más loco es que al otro día nos levantamos, con un cansancio enorme como una resaca. Y yo tuve un sueño muy feo, me agarró una ansiedad enorme, necesitaba venirme a mi casa, pero se me estalló la nariz en sangre. A él (Rodrigo) no le pasó nada. Solo mucho dolor de cabeza los dos.
-¿Hubo un cuarto avistamiento?
Rodrigo: Ese fue con mi primo, hemos ido al campo porque queríamos ver las luces y para que se vean mejor más iluminadas, con trayectos más largos, más de colores y bueno, esa fue una de las primeras que fui con mi primo y vi una sombra negra. La nube esa es rapidísima, como que me bloquea la vista en una oscuridad, pero tampoco es oscuro. Es algo grande y es algo chico.
-Tu caso fue presentado en medios de España y participaste de la conferencia que se hizo hace poco en Victoria, Entre Ríos. ¿Qué te traes de esa experiencia? ¿Encontraste respuestas?
Rodrigo: Fuimos al Congreso Internacional de Ovnilogía en mayo (https://portal.entrerios.gov.ar/noticias/77354) a buscar respuestas, escuchar otros casos. La verdad es que ninguno se parece al mío, los que coinciden son los que aseguran que fueron abducidos. Y le di una entrevista a Adriana Estop que la guardó para sus investigaciones.
Betiana: Ahí toman el tema enserio, hay profesionales, dio una conferencia el psiquiatra Nestor Berlanda. Él lo trata como si fueran energías y seres de conciencia. Entonces trata la conciencia humana con estos seres, qué relación pueden tener ellos con nosotros y cómo nos repercuten estos encuentros.
-Hablando de estos encuentros, en Villa María o la zona ¿dialogaste con más personas que hayan vivenciado lo mismo que vos?
Rodrigo: Acá en un campo en Villa Nueva está el caso de Gerardo Scharff, un taxista de que vive en Villa María y su historia es muy conocida de cuando era chico y vivía en un campo de por acá. Y hablando, otras personas nos dicen que vieron luces.
Betiana: Siempre están en los campos, es la que se conoce como la luz mala. También hay una cuestión energética con los árboles o el agua. Muchos han visto en el río, en la costanera, cerca del Anfi.
-¿Alguna vez dudaste en contar lo que viviste? ¿Notas alguna resistencia o crítica?
Rodrigo: Es muy intrigante, no empecé a buscar información hasta que pasé el cuarto encuentro, este en el campo con mi primo. Me da miedo, te rompe la realidad. Y yo lo cuento, muchos se me ríen, me cargan en el trabajo, pero no le doy importancia.
Betiana: Por eso importante que se trate como una ciencia y que haya una ayuda profesional para esa persona que vive ese suceso que te afecta psicológica. Porque la persona se encuentra sin herramientas para enfrentarlo.
-Por último, hay una última pregunta que es el hilo conductor de todas estas “Historias Vivas” y se llama “Sintientes”, ¿Qué se siente vivir una experiencia extrasensorial como esta?
Rodrigo: Yo tuve mucho miedo pero también me enseñó que tengo que enfrentar el miedo. No me puedo quedar encerrado, tengo que salir a trabajar, entonces como superador.
Lourdes: Yo siento que vienen cosas maravillosa, quiero ver más y quiero ver seres.
► Sumate al canal de Villa María VIVO! en WhatsApp para recibir todas las noticias ► https://whatsapp.com/channel/0029VavtLQL2ZjCw5Lpjz50H





































