Del consultorio a la acción: Qué propone Felipe Ayassa para cambiar hábitos

El odontólogo villamariense impulsa repensar nuestras conductas cotidianas y combatir el sedentarismo desde la empatía.

0
felipe-ayassa
Felipe Ayassa.

Siempre es más sencillo avanzar livianamente pensando en nuestras prioridades mientras “no molestemos a nadie”. Pero algunos decidimos corrernos de ese lugar de comodidad y así nació este espacio de Historias Vivas. Así, también, nace la inquietud de Felipe Ayassa.

De profesión odontólogo y docente, pero un apasionado por pensar la salud en todas sus aristas.

Esa mirada integral en contextos a veces hostiles, lo llevaron a formarse aún más y tomar un rol social responsable.

Creó en redes sociales Contextos & Hábitos un espacio para repensarnos todos en nuestras conductas cotidianas.

Aquí cuenta cómo entre todos podemos poner nuestro granito de arena.

-Sos de profesión odontólogo y docente universitario, pero ¿qué te motivó a aconsejar sobre contextos y hábitos saludables?

-Si bien mi formación de base es la odontología, siempre entendí que la salud es mucho más que la ausencia de enfermedad. Desde muy joven me generó curiosidad observar cómo vivimos, cómo se desarrollan nuestras ciudades, cómo se vinculan las personas y por qué algunos entornos facilitan conductas saludables mientras otros las dificultan. A partir de mi formación y mi pasión por la promoción de la salud comprendí que gran parte de nuestra salud está determinada por los contextos en los que nacemos, crecemos, estudiamos, trabajamos y nos relacionamos. Esa inquietud personal sumado al estudio, a mi vocación docente y el interés por el bienestar colectivo.

felipe-ayassa-3
Felipe Ayassa.

-¿Cómo te capacitaste para esto?

-Mi formación se fue construyendo desde distintos ámbitos. Además de ser Odontólogo de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), me capacité en instituciones como la Universidad Favaloro en Docencia para las Ciencias de la Salud y en programas vinculados al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en el Diseño de Proyectos de Desarrollo y en la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el desarrollo de ciudades sustentables y saludables. Actualmente finalizando una especialización en Promoción de la Salud en la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF). A esto se suman más de quince años de docencia universitaria en la Facultad en Ciencias de la Salud de Universidad Católica de Córdoba (UCC), donde la promoción de la salud es un eje central de trabajo y reflexión. Pero también aprendí mucho observando comunidades, escuchando a las personas y tratando de comprender qué hace que algunos cambios sean posibles y otros no.

Una invitación a reflexionar

Consultado sobre cómo se generan llamados de atención para lograr que la sociedad tome estas propuestas de cambio, él comentó:

“Creo que los cambios reales se generan invitando a reflexionar. Muchas veces naturalizamos situaciones que afectan nuestra salud porque forman parte de nuestra rutina inconsciente. El desafío es hacer visibles y consciente esas situaciones, principalmente de nuestros contextos y hábitos. Cuando logramos que alguien se haga una pregunta diferente sobre su vida cotidiana desde su consciencia plena, ya estamos generando un primer cambio”.

-¿Cuáles son los hábitos más perjudiciales que considerás que hacemos de manera inconsciente?

-El sedentarismo es uno de los hábitos más perjudiciales para la salud porque está asociado al desarrollo de muchas de las principales enfermedades crónicas que afectan a nuestra sociedad, como la obesidad, las enfermedades cardiovasculares, la diabetes tipo 2, algunos tipos de cáncer y diversos trastornos de salud mental. Además, el sedentarismo suele potenciar otros factores de riesgo. Las personas que se mueven menos tienden a pasar más tiempo frente a pantallas, a dormir peor, a tener mayores niveles de estrés y, en muchos casos, a adoptar hábitos alimentarios menos saludables. Es decir, no solo representa un problema en sí mismo, sino que facilita la aparición de otras conductas que también perjudican la salud. Lo más llamativo es que se ha vuelto una conducta normalizada. Pasamos gran parte del día sentados para trabajar, estudiar, trasladarnos o entretenernos, y muchas veces no percibimos el impacto que esto tiene sobre nuestro organismo. Por eso, cuando hablamos de promover salud, recuperar el movimiento cotidiano probablemente sea una de las acciones con mayor capacidad de generar beneficios en múltiples aspectos de la salud física y mental.

felipe-ayassa
Felipe Ayassa.

-Y en Villa María, ¿cuáles son hábitos buenos y malos que ya tenemos adquiridos?

-Villa María tiene muchos activos de salud que a veces no valoramos lo suficiente. Es una ciudad que, por sus dimensiones, todavía permite caminar, utilizar la bicicleta y acceder relativamente cerca a escuelas, clubes, universidades, plazas y distintos espacios de encuentro. Además, conserva una fuerte tradición de vida comunitaria, participación en clubes y vínculos sociales que son fundamentales para la salud. Sin embargo, también vemos desafíos que se repiten en gran parte del mundo: el aumento del sedentarismo, el exceso de tiempo frente a pantallas, algunas dificultades para sostener hábitos alimentarios saludables y una tendencia a reemplazar el movimiento cotidiano por medios de transporte que requieren cada vez menos esfuerzo físico. Por eso creo que el desafío no pasa solamente por pedirle a la gente que cambie sus hábitos, sino por seguir construyendo una ciudad que facilite esos cambios. Una ciudad saludable es aquella que hace que la opción saludable sea la opción más fácil, accesible y natural para sus habitantes. Una ciudad que favorece la actividad física, el acceso a alimentos saludables, que desalienta los consumos nocivos, que promueve el descanso y que genera oportunidades para fortalecer los vínculos sociales. Mi sueño es que Villa María se convierta en una ciudad modelo en promoción de la salud. Tenemos muchas condiciones para lograrlo. Pero lo más importante es que algún día no tengamos que decirlo nosotros, sino que sean los propios indicadores de salud y la calidad de vida de nuestros vecinos los que demuestren que vamos por el camino correcto.

La empatía como sendero

La empatía es fundamental en esta propuesta. Felipe asegura: “No podemos promover cambios si antes no entendemos la realidad de las personas. Cada conducta tiene una historia detrás. Escuchar, comprender y acompañar es mucho más efectivo que juzgar. Cuando las personas se sienten comprendidas, están más dispuestas a participar de procesos de transformación”.

felipe-ayassa-2
Felipe Ayassa.

-¿Notas alguna resistencia o crítica? Y de igual manera, ¿alguna actitud que te haya sorprendido positivamente?

-He recibido muchas opiniones, aportes y observaciones constructivas, que siempre son bienvenidas. Creo que cualquier propuesta que busque generar cambios sociales necesita escuchar distintas miradas para enriquecerse y mejorar. De hecho, muchas de las ideas que hoy impulsamos surgieron justamente del intercambio con docentes, familias, profesionales y vecinos comprometidos con la comunidad. Nuestro enfoque es exactamente el contrario: no buscamos imponer conductas, sino generar contextos que faciliten elecciones más saludables y ampliar las oportunidades para que cada persona pueda desarrollar su máximo potencial. Y quizás lo que más me sorprendió positivamente es comprobar que la gente tiene un enorme interés por aprender más sobre hábitos, contextos y promoción de la salud.

-Contanos sobre el proyecto Volvamos Al Club.

-La campaña #VolvamosAlClub surge de una idea muy simple: los hábitos saludables no se desarrollan ni se sostienen solamente por fuerza de voluntad, sino en gran medida gracias a los contextos que los favorecen. Y los clubes son, probablemente, uno de los mejores contextos de salud que tenemos en nuestras comunidades. Cuando pensamos en un club, solemos asociarlo únicamente con el deporte, pero su aporte va mucho más allá. El club promueve la actividad física, pero también fortalece las relaciones sociales, el sentido de pertenencia, el compromiso, la salud mental y valores fundamentales para la vida en comunidad. Es un espacio donde pueden desarrollarse y sostenerse muchos de los hábitos que impactan positivamente en la salud. Es necesario pensar nuevas propuestas para que más personas vuelvan a ellos. El desafío es que cada vecino encuentre en el club un lugar donde sentirse parte. Por eso, más que una campaña deportiva, #VolvamosAlClub es una propuesta de construcción comunitaria. Busca revalorizar a los clubes como espacios capaces de promover actividad física, alimentación saludable, vínculos sociales, bienestar emocional y participación ciudadana.

Mi anhelo es que cada vez más personas encuentren en los clubes un lugar para crecer, compartir y desarrollar hábitos saludables que puedan acompañarlas durante toda la vida.

-Por último, hay una pregunta que es el hilo conductor de todas estas “Historias Vivas” y se llama “Sintientes”. ¿Qué se siente involucrarse desinteresadamente para promover cambios sociales?

-Se siente esperanza. Se siente la posibilidad de que las futuras generaciones vivan en entornos más saludables, más humanos y con mayores oportunidades para desarrollar su máximo potencial. También se siente responsabilidad, porque cuando uno toma conciencia de ciertas problemáticas ya no puede mirar para otro lado. Entendí que la salud no se construye solamente en hospitales o consultorios, sino que primero se desarrolla en cada barrio, escuela, club o espacio público y en cada lugar donde transcurre la vida cotidiana. Pero, sobre todo, se siente propósito. Creo que todos dejamos una huella, consciente o inconscientemente, en las generaciones venideras. Mi propósito de vida es contribuir a que esa huella sea positiva, inspiradora y movilizadora; ayudar a construir contextos que faciliten hábitos saludables, vínculos más fuertes y comunidades más saludables que las que recibimos.
Si algún día logramos que nuestros hijos y nuestros nietos crezcan en ciudades más saludables, con más movimiento, mejores vínculos, más participación comunitaria y mejores oportunidades para vivir bien, sentiré que el esfuerzo valió la pena. Porque, en definitiva, no se trata solamente de mejorar el presente, sino de dejar un legado que permita a las futuras generaciones vivir mejor que nosotros.

Historias vivas: Una pausa para leer, ver y sentir


► Sumate al canal de Villa María VIVO! en WhatsApp para recibir todas las noticias ► https://whatsapp.com/channel/0029VavtLQL2ZjCw5Lpjz50H

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.