Don Julio, el escritor que deja su legado para la historia local

Después de jubilarse decidió empezar a escribir.

Don Julio Benitez tiene 86 años y después de jubilarse decidió empezar a escribir, relata historias mínimas que constituyen nuestra gran historia local.

 

Historias de instituciones, bares, negocios, personajes, lugares que constituyen la memoria colectiva de Villa María.
Todos esos eventos que quedan fuera de los relatos de los grandes historiadores locales, eso rescata don Julio Alberto Benitez.
Decidió abocarse al periodismo tras jubilarse y ha escrito más de 900 notas en los últimos 20 años.
Su último libro es “Tiempos Viejos, ¿Te acordas hermano?”, que cuenta con impresión de imprenta villamariense y varias ediciones.

En diálogo con Villa María VIVO, Julio relató su propia historia.

-¿Cuándo surgió su vocación por la escritura?
-Yo era muy bueno en castellano en la escuela y cuando me jubilé un amigo me recomendó escribir, para ocupar el tiempo.
Ahí fui dando con gente muy buena que me ayudó a reconstruir las historias que quería contar.
En 20 años escribí unas 300 notas.

-¿Se considera periodista?
De “prepo” me hicieron periodista, en realidad a mi me gusta definirme como escritor. Tampoco como historiador, por respeto otros grandes docentes y estudiosos locales como don Horacio Cabezas.
Escribí más de 920 notas desde 2004, publico en El Regional y tengo más de 300 escritos de historias.

-Justamente sobre ello, ¿De qué trata “Tiempos Viejos, ¿te acordas hermano?”
Es mi sexto libro y relata sobre personajes, negocios, instituciones, boxeadores, médicos. Todos los que no están en la historia.

Es que allí cuenta la presencia de los vascos en Villa María, la creación del sistema de aguas corrientes, del torneo de fútbol de Afuco, alambrados.
También, la casa de Antonio Meroi, el periódico Centro Argentino, la imprenta Bonetto-Mosello, la heladería Laponia, el automovilismo en Villa María, entre otros.

De hecho su material fue considerado de Interés Municipal y Cultural el 7 de julio de este año por el Concejo Deliberante de nuestra ciudad.
Un trabajo de documentación exquisita, un amante de las historias mínimas, un viajero de familia ferroviaria.

Julio tiene tristeza en su mirada y reveló que extraña la compañía de su esposa, fallecida hace 8 años. Pero encuentra motivación en dejar su legado escrito para los villamarienses.