Era jefa de la policía antinarco y confesó que vendía drogas

El caso fue descubierto en abril de 2021 por las sospechas de infelidad de una mujer.

Parte del allanamiento que se llevó a cabo en calle Tucumán.

Un año después de un hecho en el que se descubrió que la entonces jefa de la Policía Antinarcotráfico en Villa María vendía drogas, la mujer confesó el delito.

Junto a su pareja, también policía de la misma fuerza, y otro hombre que no es uniformado, llegaron a juicio acusados de crímenes de narcomenudeo.

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En la Cámara del Crimen de Villa María comenzó el proceso en el que se juzga a estas tres personas.

Según publicó El Diario, este viernes 29 de julio podría conocerse la sentencia.

La acusación más grave es contra la pareja que formaban Jessica Peña y Luciano Andrada, ambos ex integrantes de la Fuerza Policial Antinarcotráfico.

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A ellos se les suma Cristian Gudiño, un civil que formaba parte del grupo que cultivaba y vendía marihuana, según la acusación.

El caso había tomado gran trascendencia a mediados de 2021.

Era policía y vendía drogas

Estas personas habían alquilado un departamento en barrio Lamadrid, donde tenían un “vivero” y laboratorio para producir marihuana.

Además, se supo, habían alquilado otro inmueble en otro barrio, aparentemente para continuar con la actividad.

Peña tenía un cargo de jerarquía en la brigada local de la FPA.

Su pareja, Andrada, ejercía en la brigada de Bell Ville.

Pero todo esto no se descubrió por una investigación policial, sino por sospechas de la esposa de Gudiño, quien comenzó a creer que la engañaba.

Esto la llevó a descubrirlo que iba a ese departamento de calle Tucumán.

La mujer pensaba que se encontraba con una amante, y se generó una discusión que alertó a vecinos.

Intervino la Policía de Córdoba y allí apareció Peña, tratando de evitar que se descubriera todo.

Pero no fue posible, y las sospechas de los uniformados llevaron a una investigación que sorprendió a propios y extraños.

Sentados en el banquillo, Peña y Andrada confesaron que integraban junto a Gudiño una organización para vender droga.

La Policía Antinarcotráfico en Villa María tenía entonces a una jefa de brigada que, lejos de combatir el delito, lo usaba para su propio beneficio, según se desprende de la acusación.