Lo que debía ser un viaje inolvidable para Diego y su padre Luis terminó, por unos minutos, convertido en una escena de angustia en las inmediaciones del Gigante de Arroyito.
Ambos son oriundos de La Playosa, localidad ubicada a poco más de 40 kilómetros de Villa María, y viajaron este domingo 27 de septiembre hasta Rosario para ver a Boca.
El objetivo era disfrutar juntos del partido ante Racing por los cuartos de final de la Copa Argentina, pero al momento del ingreso descubrieron que habían sido víctimas de una estafa.
Las entradas que habían comprado eran falsas y Diego Dubois, un joven peluquero e hincha de Boca, no pudo contener el llanto frente a su padre.
La escena quedó registrada en un video que rápidamente comenzó a circular en redes sociales y que fue compartido por Olé.
El viaje desde La Playosa que terminó en angustia
Para Diego, llegar hasta Rosario no era simplemente asistir a un partido. Había detrás un esfuerzo personal para poder cumplir el sueño de compartir un clásico con su papá.
“Laburo de barbero para juntar las 150 lucas para la entrada, no puede ser”, expresó entre lágrimas durante el momento de mayor angustia.

Luis intentaba contener a su hijo mientras ambos comprobaban que las entradas adquiridas no les permitirían ingresar al estadio.
La situación ocurrió en medio del movimiento generado por el ingreso de los hinchas al Gigante de Arroyito, donde Boca y Racing se enfrentaron por la Copa Argentina.
Una ayuda inesperada cambió la historia
El video generó rápidamente muestras de solidaridad entre quienes estaban en el lugar y también entre usuarios de las redes sociales.
Según relató Olé, aparecieron personas dispuestas a colaborar, incluso económicamente, ante la situación que atravesaban padre e hijo.
Finalmente, una persona les acercó una entrada y Diego tomó una decisión: que fuera su hijo quien pudiera ingresar y vivir el partido desde adentro.
Así, una tarde que había comenzado con una estafa terminó dándole a la familia de La Playosa un recuerdo completamente diferente.
“Lo viví como si fuera una final”
De regreso en La Playosa, Diego contó ante Olé cómo vivió el partido después del difícil comienzo y describió la experiencia que compartió con su padre.
“Lo viví como si fuera una final. Un clásico, contra Racing. Y ganar así… fue muy hermoso. No es la primera vez que veía a Boca, lo vi en Córdoba ya dos veces, pero un clásico nunca”, relató.

Para el joven, además, el significado de aquella jornada estuvo directamente relacionado con la posibilidad de compartirla con Luis.
“Es lo más grande que me pasó Boca. Y disfrutarlo así con mi viejo, es lo más hermoso que me pasó. Literal”, expresó.
El triunfo de Boca ante Racing terminó completando una jornada que había estado muy cerca de convertirse en un recuerdo doloroso para ambos.
Diego también contó ante el principal medio deportivo del país cómo fue el reencuentro post partido con su padre.
“Nos abrazamos, lloramos los dos desaforadamente. Le pedí perdón, él me decía que está bien, que ya está… que ganó Boca”, concluyó.





































