Dos barras enfrentadas, alcohol, balas y un cumpleaños que terminó fatalmente

La ciudad perdió de la manera más violenta dos jóvenes vidas en los últimos días: 19 y 22 años tenían las víctimas de los asesinatos que tienen como acusados también a personas de poca edad: 19 y 20 son las edades de los imputados por uno y otro crimen.

Villa María no había logrado salir del espanto por la muerte de Miguel Alexander Martínez, descubierta el viernes por la noche en un campo de Arroyo Algodón, que este domingo se amaneció con el homicidio de Rubén Alberto Córdoba, en barrio Los Olmos.

En principio, los dos casos no tendrían ningún nexo en común, salvo la juventud de sus protagonistas y la violencia con la que buscaron poner término a sus diferencias.

Palabra del fiscal

El fiscal a cargo de investigar el hecho, René Bosio, brindó una conferencia de prensa este lunes.

Enfrentamiento barrial

En el caso de Los Olmos, lo que pudo saberse es que había un grupo de personas en una vivienda de Pastor Ovideo y Mercedarios que habrían estado reunidos en una fiesta, aparentemente festejando un cumpleaños.

Alrededor de la 1:00 de la madrugada de este domingo 31 de mayo, el grupo se habría dirigido hacia la zona de los monoblocks a comprar vino y gaseosas, según dijeron.

En ese ínterin, según relatan los investigadores, el grupo se habría encontrado con otra barra, también de Los Olmos, situada en el sector del estacionamiento de los monoblocks.

De acuerdo a las apreciaciones que pudieron reunirse en torno al caso, se percibe que existe cierto enfrentamiento y diferencias entre grupos de jóvenes que viven en la zona de los monoblocks y quienes están domiciliados en las viviendas de los alrededores.

De este tipo de controversias habría nacido el enfrentamiento fatal. Las barras se habrían topado en la madrugada, para luego cruzarse palabras y gestos desafiantes.

El arma letal

En medio de la discusión, un joven habría extraído un arma de fuego que traía entre sus ropas, con la que supuestamente amenazó a los del grupo contrario. Todo esto según lo que se sabe hasta ahora, en función de los relatos de algunos testigos.

En el transcurso de la tarde del domingo hubo un segundo detenido por este caso. Se trata de Benjamín López, quien quedó imputado por portación ilegal arma de fuego y amenaza calificada en concurso real.

Su aprehensión se sumó a la de Agustín Alan Rodriguez, quien está acusado por dos delitos: homicidio calificado por el uso de arma de fuego y tentativa de homicidio calificada por el uso de arma de fuego, en este caso en perjuicio de Diego Esquivel (21 años), quien resultó herido en una pierna.

Todo empeoró

La discusión entre los dos grupos se habría puesto peor cuando López extrajo un arma y comenzó a amenazar a quienes se habían acercado al lugar. Pero como de amenazas no pasaba, Rodriguez habría decidido tomar este revolver o pistola en sus manos, para efectuar dos disparos al aire primero.

Luego de eso, se habría producido el disparo mortal que dio en el pecho de Córdoba, matándolo en el acto.

En ese instante, Diego Esquivel habría querido asistir a la víctima, recibiendo un balazo en una rodilla, y quedando gravemente herido.

Rodriguez también presentaba una herida cortante en el cuello, que es materia de investigación.

Los dos heridos fueron trasladados hacia el Hospital Pasteur, donde Esquivel quedó internado, y Rodriguez fue atendido y luego llevado a la alcaídía, para quedar imputado y detenido.

Designaría a la asesora letrada Silvina Muñoz como abogada defensora, y sería indagado esta semana.

Según la autopsia, la bala que mató a Córdoba es calibre 22.

Asuntos pendientes

La Policía realizó varios allanamientos, pero hasta la tarde de este domingo no habían podido dar con el arma homicida.

El fiscal de tercer turno, René Bosio, a cargo de la investigación, ordenó una vigilancia policial permanente en el lugar. Se tema que tras este asesinato, otras personas del barrio intenten tomar venganza por sus propias manos ante la muerte de Córdoba.