
El concejal Manuel Sosa, del bloque Uniendo Villa María, denunció este miércoles 21 de octubre una “operación política” a partir de la filtración y difusión mediática de actuaciones judiciales, y cuestionó lo que definió como el silencio de algunos medios ante las denuncias que su espacio impulsa contra la gestión de la Municipalidad de Villa María.
Las actuaciones a las que alude el parte de prensa corresponden a la denuncia por violencia de género de la concejala oficialista Patricia Heredia contra el tribuno de cuentas Maximiliano Romero, también de Uniendo Villa María. En ese marco, la Justicia dictó medidas cautelares, entre ellas una orden de restricción, luego del cruce en el Concejo por la licencia de Heredia.
Sosa sostuvo que la difusión de esas actuaciones apunta contra el único espacio que, según su visión, enfrenta “la corrupción” en la gestión municipal, y afirmó que solo en una ciudad con el nivel de “corrupción e impunidad” que, a su entender, tiene la actual administración puede ocurrir algo así.
“Son causas que deberían estar resguardadas, y más en violencia de género, donde la reserva protege a todas las partes. Una denuncia así es algo serio y tiene que investigarse en serio, con todas las garantías. Lo que no se puede es filtrarla y usarla para operar políticamente”, afirmó.
No es la primera vez que el edil plantea esa postura: en septiembre, tras la licencia de Heredia, ya había denunciado una operación del oficialismo.
Las denuncias contra la gestión municipal
Sosa contrastó esa cobertura con la que, a su juicio, reciben otros hechos que involucran a la Municipalidad: la denuncia por el robo de cheques municipales, que según el concejal implica un faltante de millones de pesos; las denuncias penales que presentó su bloque por la contratación directa de empresas que vincula con funcionarios para el mantenimiento de los espacios verdes, y la denuncia penal por la presunta existencia de “ñoquis” en la administración municipal.
“De eso, nada. Ni una tapa, ni una pregunta. Gente cobrando del Estado sin trabajar, plata que desaparece, empresas de amigos del poder contratadas a dedo. Y silencio”, sostuvo. En ese punto, el concejal vinculó ese silencio con la publicidad oficial, aunque aclaró que su crítica no apunta a los periodistas.
Cuentas falsas en redes sociales
El edil también apuntó contra lo que describió como una red de cuentas falsas en redes sociales, a la que atribuyó el objetivo de hostigar a quienes tienen otras posturas políticas. No aportó pruebas ni identificó responsables en el comunicado.
“Son todas cuentas creadas en los últimos tres meses. Sin cara, sin historia, sin vecinos detrás. Existen para dos cosas: adular al intendente y su mujer para fustigar de la manera más baja a cualquiera que piense distinto. Eso no es opinión ciudadana, es una maquinaria de hostigamiento. Y una maquinaria así no se mantiene sola. Alguien la arma, alguien la organiza y alguien la paga. ¿Quién? ¿Con qué plata?”, planteó.
“No nos van a correr”
Para cerrar, Sosa marcó diferencias con el oficialismo: “Nadie de nuestro espacio tiene causas penales por el manejo de fondos públicos”, dijo, y sostuvo que la gestión municipal no puede afirmar lo mismo. “No nos van a correr: vamos a seguir preguntando dónde está la plata de los vecinos”, concluyó.




































